Abuelo de hermanos desaparecidos en Santa Cruz expresa su dolor y angustia
Emilio, abuelo de los hermanos desaparecidos en el río Gallegos, comparte el profundo dolor que viven sus padres. La búsqueda continúa mientras se organiza una colecta para ayudar a la familia.

La angustia de la familia de los hermanos José y Leo, de 10 y 12 años, desaparecidos en el río Gallegos desde el pasado domingo, se siente en cada rincón de su entorno. Emilio, abuelo de los pequeños, expresó su frustración y dolor a los medios, mientras el operativo de búsqueda sigue su curso. La incertidumbre y la espera son cada vez más difíciles de sobrellevar para los familiares.
Emilio relató que los padres de los niños han sufrido un desgaste emocional significativo, llegando a requerir asistencia médica debido al impacto de la situación. Su hijo, el padre de los menores, sufrió una descompensación y tuvo que recibir suero, mientras que la madre también necesitó atención médica. “Están tratando de que descansen un poco”, indicó el abuelo, quien se esfuerza por mantenerse firme para apoyar a su familia en este momento crítico.
La situación de la familia es desgarradora, especialmente para Emilio, quien recuerda la vida cotidiana en el hogar. “¿Qué hacés si esa silla está vacía? Y son dos”, expresó visiblemente conmocionado, reflejando la profunda tristeza que este hecho ha traído a sus vidas. A pesar del dolor, Emilio resaltó la importancia del apoyo que reciben de amigos y vecinos, así como del trabajo de profesionales que brindan contención a los familiares.
En medio de la tragedia, una colecta solidaria ha comenzado a difundirse en las redes sociales para ayudar económicamente a los padres, quienes enfrentan dificultades laborales. Emilio confirmó la legitimidad de la campaña, indicando que el dinero recaudado se usará para cubrir gastos de traslado, alimentación y otros gastos cotidianos mientras la familia se encuentra cerca del operativo de búsqueda.
La situación laboral de los padres es complicada, ya que actualmente no tienen trabajo, y uno de ellos había estado vinculado a la actividad de las represas, que ha visto su trabajo reducido por la parálisis de operaciones. La comunidad también ha demostrado su apoyo en este momento crítico, y Emilio agradeció la colaboración del Club Talleres en la organización de la colecta, necesaria para brindar algún alivio a la profunda crisis que enfrenta su familia.
En conclusión, la desaparición de los hermanos José y Leo ha dejado a su familia sumida en un dolor inextinguible, mientras la búsqueda continúa y la comunidad se une para brindar apoyo necesario. La incertidumbre persiste, pero la esperanza de encontrarlos sigue viva entre los seres queridos.