Accidente en Ruta 40: camión pierde carga y provoca daños a vehículo familiar
Un accidente en la Ruta 40, cerca de Villa Llanquín, dejó un vehículo familiar seriamente dañado cuando un camión perdió su carga. A pesar de las evidencias de negligencia, la aseguradora eludió su responsabilidad ante el siniestro.

En un desgarrador incidente ocurrido en la Ruta 40, a la altura de Villa Llanquín, un camión perdió el control y desparramó su carga sobre la carretera, impactando directamente en un vehículo familiar. Este accidente, que se transformó en una situación de terror para una familia con dos niños, dejó el auto completamente inutilizable aunque milagrosamente no hubo lesiones físicas visibles en sus ocupantes. Sin embargo, con el tiempo, la familia ha enfrentado graves secuelas emocionales debido al trauma del suceso.
La discusión en los tribunales se centró en la falta de seguridad del transporte de carga. Los familiares del vehículo afectado argumentaron que los cajones transportados por el camión no estaban adecuadamente asegurados, lo que llevó a la caída de los mismos sobre la carretera. Por su parte, el conductor del camión intentó justificar la situación culpando a las ráfagas de viento, además de afirmar que el estibaje había sido revisado correctamente por el depósito responsable.
Sin embargo, las evidencias presentadas durante el juicio, incluyendo un informe de pericia mecánica, demostraron que la carga carecía de las medidas de seguridad necesarias, como zunchos de sujeción y la lona correspondiente. Testigos corroboraron la versión de que los cajones no estaban debidamente asegurados, lo que condujo al juez a concluir que el accidente fue resultado de una falla en el acondicionamiento de la carga.
Un aspecto crucial de la resolución judicial fue el papel de la compañía de seguros. A pesar de la clara negligencia en la manipulación de la carga, la aseguradora logró evadir la condena al invocar una cláusula de exclusión en su póliza, que exime de responsabilidad a la empresa por accidentes derivados de un mal estibaje. Esto dejó a la familia reclamante solo con la opción de demandar al conductor del camión bajo un régimen de responsabilidad objetiva.
El fallo del juez dictó que el camionero debía indemnizar a los ocupantes del vehículo familiar por los daños materiales y morales, además de cubrir los tratamientos psicológicos que la familia tuvo que iniciar a raíz del accidente. Sin embargo, la compensación por la pérdida de valor de reventa del vehículo y los costos de grúa fueron desestimados por falta de evidencias suficientes, y este fallo se encuentra actualmente en una etapa de apelaciones.