Acuerdo entre Neuquén y Río Negro para planificar corredor hacia Vaca Muerta
Los gobernadores de Neuquén y Río Negro firmaron un convenio para mejorar la infraestructura del corredor hacia Vaca Muerta. El acuerdo busca integrar logística y movilidad en la región, anticipando desafíos futuros por el crecimiento de la actividad productiva.

Este lunes, los gobernadores de Neuquén y Río Negro, Rolando Figueroa y Alberto Weretilneck, respectivamente, firmaron un convenio en Buenos Aires que tiene como objetivo la planificación de un sistema logístico y de infraestructura para el corredor que conecta las provincias con el área de Vaca Muerta. Este proyecto no solo aborda la infraestructura necesaria, sino que también contempla la conectividad y ordenamiento territorial entre el Alto Valle y el centro de producción neuquino.
El convenio reconoce la interconexión entre el Alto Valle y el corredor que une Neuquén con Cipolletti. Este espacio es clave, ya que combina actividades productivas diversas con un aumento en el movimiento de cargas y personas, en el contexto de una creciente actividad ligada a la industria del gas y el petróleo. Según Figueroa, es fundamental anticiparse a los desafíos que conlleva esta expansión para generar un desarrollo sustentable y mejorar la calidad de vida en la región.
El plan incluye la realización de estudios que analizarán las necesidades actuales y futuras de infraestructura, movilidad y servicios en una zona que ya está experimentando un incremento notable en la actividad económica. Estos estudios buscarán identificar los flujos de cargas, insumos y personas, así como proponer escenarios de intervención que optimicen la logística existente.
Además, el acuerdo prevé priorizar proyectos estratégicos de inversión que respondan a las demandas de crecimiento de la región, teniendo en cuenta que la coexistencia de la actividad productiva con otras industrias, como la frutícola, plantea desafíos adicionales en términos de seguridad vial y planificación urbana. Esencialmente, se busca un crecimiento ordenado que facilite la convivencia entre las diferentes actividades económicas y la vida diaria de los habitantes de estas provincias.
Este trabajo conjunto se enmarca en un esfuerzo por interconectar mejor las redes de infraestructura con las dinámicas productivas locales, lo que, según los firmantes, resulta crucial para fomentar el desarrollo regional. La participación del Consejo Federal de Inversiones (CFI) asegurará el apoyo técnico y financiero necesario para llevar adelante estos planes, facilitando así la respuesta a las necesidades pendientes.
Finalmente, tanto Figueroa como Weretilneck destacaron la importancia de este acuerdo para anticipar y mitigar los problemas que puedan surgir del crecimiento económico conjunto. A través de esta colaboración, se espera mejorar no solo la infraestructura, sino también la calidad de vida de los habitantes de la región, consolidando el corredor productivo en el contexto económico del sur argentino.