Acusan a hombre por violencia de género en Cutral Có y le imponen restricción
Un hombre fue acusado de agredir a su expareja en Cutral Có durante una discusión. El hecho llevó a la implementación de medidas de restricción para proteger a la víctima.

M.V., un hombre de Cutral Có, ha sido acusado por la Fiscalía de agredir físicamente a su expareja en un episodio de violencia de género. La acusación se basa en un ataque que ocurrió el 14 de agosto, en el que M.V. se presentó en el domicilio de la mujer con el objetivo de ver a su hija de dos años, fruto de su relación anterior. Las tensiones aumentaron tras un entredicho, donde el acusado revisó el celular de su expareja, desencadenando una discusión.
Durante la confrontación, M.V. agredió a la mujer dándole una cachetada, lo que provocó lesiones leves, como un edema en el pómulo y la región nasal. La fiscalía, dirigida por el asistente letrado Nicolás Mellado, ha enmarcado esa acción como lesiones leves agravadas por el vínculo y la violencia de género, dado que la pareja había atravesado una relación marcada por episodios similares previamente.
En la investigación se destacó que la mujer había sufrido hostigamiento y amenazas por parte de M.V. en los días previos a la agresión, lo que llevó a la Fiscalía a solicitar medidas de protección inmediatas para garantizar su seguridad. En respuesta, el juez de Garantías, Ignacio Pombo, admitió los cargos y estableció un plazo de dos meses para el avance de la investigación.
Aunque M.V. fue dejado en libertad, se le impusieron restricciones severas: no podrá acercarse a menos de 200 metros del hogar de la víctima ni de su lugar de trabajo, y se le prohibió todo tipo de contacto, ya sea físico o a través de medios electrónicos. Cualquier incumplimiento de estas condiciones podría resultar en severas sanciones u órdenes de detención.
Este caso resalta la preocupación creciente frente a la violencia de género en la región, un tema que ha ganado atención no solo por el aspecto legal, sino también por el impacto social en las familias y la comunidad. Las autoridades continúan trabajando para fomentar un entorno más seguro para las víctimas y garantizar que se implementen las leyes relevantes para su protección.
La situación es sensible y pone de relieve la necesidad de un seguimiento cercano tanto en el ámbito judicial como en el apoyo social a las víctimas de violencia de género, que muchas veces se encuentran atrapadas en ciclos de abuso difíciles de romper.