Adecoagro invierte USD 148 millones en planta de azúcar y etanol en Brasil
Adecoagro, una de las principales agroindustriales argentinas, realizó una inversión de USD 148 millones para la compra de una planta de azúcar y etanol en Brasil. Esta operación busca fortalecer su presencia en un mercado estratégico para la producción de biocombustibles.

Adecoagro, la empresa agroindustrial argentina que cotiza en la Bolsa de Nueva York, ha avanzado con la adquisición de una planta de azúcar y etanol en Brasil por un valor de 148 millones de dólares. Esta planta, ubicada en el municipio de Caarapó, en el estado de Mato Grosso do Sul, se suma a las operaciones que la firma ya lleva a cabo en la región a través de sus ingenios Angélica e Ivinhema. La transacción fue firmada con el Grupo Raízen, relacionado con Shell, y también incluye acordar el suministro de caña con terceros.
Esta compra se produce en un contexto favorable para el etanol en Brasil, donde el Gobierno ha incrementado el contenido obligatorio de etanol en las naftas del 30% al 32%, como parte de una estrategia para mitigar el impacto del aumento del precio del petróleo en medio de tensiones geopolíticas. Además, la legislación brasileña establece un objetivo de llegar al 35% en el futuro, lo que puede implicar un crecimiento constante para el sector.
Contrariamente, en Argentina, el corte obligatorio de etanol en combustibles se encuentra estancado en un 12%, con un límite voluntario del 15% que fue habilitado solamente en marzo de este año. Sin embargo, hay discusiones en el Congreso para actualizar estas normas, lo que podría cambiar el panorama del mercado de biocombustibles en el país. Este debate está enmarcado en una propuesta que busca elevar el corte de bioetanol al 15% y también incrementar el uso de biodiesel.
Renato Junqueira Pereira, vicepresidente de Adecoagro, afirmó que esta adquisición es una extensión lógica de sus operaciones en Brasil, añadiendo que la cercanía geográfica permitirá aumentar la capacidad de molienda en Caarapó mediante inversiones mínimas. Por su parte, el CEO de la compañía, Mariano Bosch, destacó que esta transacción refuerza su posición como uno de los actores más competitivos del sector azucarero y energético en la región.
El cierre de la operación está sujeto a la aprobación del Consejo Administrativo de Defensa Económica de Brasil (CADE), que analizará los efectos en la competencia del mercado. Esta compra forma parte de una ofensiva más amplia de Adecoagro para expandir su capacidad productiva y operacional, buscando adaptarse a las necesidades cambiantes del mercado regional.
La firma, que opera en Argentina, Brasil y Uruguay, se dedica no solo a la producción de azúcar y etanol, sino también a la de otros productos agrícolas como granos y lácteos. Esta diversificación es clave para su estrategia a largo plazo, en un contexto donde los biocombustibles están ganando cada vez más relevancia, tanto económica como ambiental, en América del Sur.