Adolescente de 16 años podrá decidir sobre su intervención de género
Un joven que cumplió 16 años en medio de un litigio judicial podrá decidir sobre su mastectomía de masculinización sin necesidad de una autorización. El cambio en su edad modificó el escenario legal, lo que permitió que la Cámara de Apelaciones revocara el pedido de sus padres

Un adolescente que había iniciado un proceso judicial para acceder a una mastectomía de masculinización torácica recibió un fallo favorable que le permitirá decidir sobre la intervención sin requerir autorización judicial. Esto se debe a que el joven cumplió 16 años durante el litigio, lo que modificó su estatus legal según el Código Civil y Comercial, que considera a los adolescentes a partir de esa edad como capaces de decidir sobre su propio cuerpo.
El caso, presentado por los padres del joven, había sido inicialmente rechazado en primera instancia debido a que no se habían cumplido ciertos requisitos, como la asistencia a terapia regular. Ante la negativa, la familia apeló, y mientras la Cámara de Apelaciones analizaba el recurso, el adolescente alcanzó la edad que le otorga mayor autonomía en la toma de decisiones.
La Cámara consideró que la solicitud de autorización para la cirugía era obsoleta, dado que, con 16 años, el joven tiene la capacidad de emitir un consentimiento informado para la cirugía. Este fallo se produce en un contexto delicado, donde se ha modificado la Ley de Identidad de Género en 2025, estableciendo restricciones para que los menores de 18 años accedan a intervenciones quirúrgicas o tratamientos hormonales relacionados con la identidad de género.
Los jueces que intervinieron en el caso, Juan Manuel Menestrina y Nancy Vielma, mostraron posiciones divergentes. Menestrina sostuvo que la modificación normativa actual prohíbe explícitamente la intervención, mientras que Vielma cuestionó la constitucionalidad del decreto que modificó la ley, señalando que podría entrar en conflicto con derechos humanos establecidos y con la Convención sobre los Derechos del Niño.
La discusión sobre la validez del decreto que restringe el acceso a intervenciones para menores de edad sigue siendo relevante, especialmente en el marco de la evolución de la legislación sobre derechos de género. Este caso representa un precedente para otros adolescentes que atraviesan situaciones similares en la Patagonia y el país, marcando un punto de inflexión en la interpretación de la ley respecto a los derechos de los jóvenes para decidir sobre su salud y cuerpo.
Los próximos pasos en este contexto legal dependerán de cómo se aplique este fallo en otros casos similares y del debate sobre las regulaciones vigentes, especialmente ante la sensibilidad que el tema de identidad de género suscita en la sociedad actual.
En resumen, el adolescente no solo ha logrado un cambio personal significativo en su vida, sino que también se ha convertido en un referente en el debate sobre los derechos de los menores en decisiones sobre su identidad y salud.