Adolescente embarazada hirió en disputa familiar en Quilmes Oeste
Una adolescente de 17 años, embarazada y oriunda de Río Gallegos, fue herida de bala en un conflicto familiar en Quilmes Oeste. El episodio se enmarca en una larga disputa por un terreno familiar que ya había evidenciado signos de violencia.

Una adolescente de 17 años, originaria de Santa Cruz y que se encuentra en el segundo mes de embarazo, fue víctima de un disparo en la espalda durante un violento suceso que tuvo lugar en Quilmes Oeste, una zona del Gran Buenos Aires. La joven, identificada como L.F., se mudó a la región metropolitana desde Río Gallegos hace dos años en busca de un nuevo comienzo, pero ha enfrentado una serie de conflictos familiares que escalaron a la violencia.
La disputa se centra en un terreno que pertenece a la abuela materna de L.F., donde la joven vive junto a su madre. No obstante, esta situación ha generado tensiones con otros familiares que no ven con buenos ojos su presencia. Este conflicto ya había dejado un saldo de violencia previa, incluyendo la detención de un pariente de la joven por el intento de homicidio contra su tío.
El agravamiento de la disputa se produjo el 27 de agosto de 2026, cuando los enfrentamientos verbales entre las dos facciones familiares se intensificaron. Según los relatos, una mujer vinculada al grupo opuesto realizó amenazas contra la madre de L.F., lo que terminó degenerando en un acto de violencia. Un grupo comenzó a apedrear la vivienda de la familia, y más tarde, la situación culminó en disparos. En este contexto, L.F. estaba llamando a la policía cuando recibió el impacto de una bala.
El proyectil quedó alojado en su abdomen, y aunque será monitoreada, los cirujanos decidieron no extraerlo de inmediato dado su delicado estado. Por esta agresión, Javier Ortiz, al parecer el principal agresor, fue detenido, mientras que otro cómplice se encuentra prófugo. Se le incautó un arma de guerra al arrestado. Además, después del tiroteo, la joven tuvo que ser evacuada de manera improvisada ante la oposición del entorno del atacante.
Desde el hospital, la madre de L.F. ha compartido que, a pesar de la gravedad del episodio, la salud de su hija es estable y el embarazo no presenta complicaciones hasta el momento. Un control ecográfico reciente asegura que no hubo afecciones por el ataque. Sin embargo, el temor persiste en la familia, ya que las amenazas de parte del grupo rival continúan. La joven se encuentra bajo vigilancia médica y le esperan controles obstétricos debido a su reciente estado de embarazo, con fecha estimada de parto para abril de 2027.