Adolescentes deciden cómo mantener el contacto con su madre tras fallo judicial
Tres adolescentes de la Zona Andina rionegrina obtuvieron el derecho a decidir cómo y cuándo comunicarse con su madre, tras una resolución judicial. Esto fue resultado de un reclamo de la mujer, quien enfrenta dificultades para mantener el contacto con sus hijos que viven con su padre.

La Justicia ha otorgado a tres adolescentes la autonomía para decidir su comunicación con su madre, quien radica en otra provincia. Este fallo se produce tras una demanda presentada por la mujer, quien alegó que su ex pareja limitaba el contacto entre ella y sus hijos. La mujer afirmó que el padre interfería en sus comunicaciones, impidiendo que recibieran fotos y mensajes de ella, así como información sobre sus visitas a la región.
Los jóvenes, de 13 a 16 años, viven con su padre en la zona andina de Río Negro desde diciembre de 2021. La madre, por su parte, se ha mudado con su pareja y otros hijos a otra localidad. Esta situación ha llevado a que las interacciones virtuales sean cruciales para mantener el vínculo familiar, aunque también han generado tensiones. El padre desmintió las acusaciones de limitar la comunicación, argumentando que sus hijos tienen completa libertad para hablar con su madre.
Una evaluación realizada en el hogar familiar reveló que los adolescentes cuentan con celulares y pueden comunicarse libremente con su madre, aunque no demostraron interés por hacerlo. El padre, según informes, ha intentado fomentar esa comunicación sin éxito, lo que generó cuestionamientos en la dinámica familiar. Durante el proceso de evaluación se consideraron también antecedentes de protección y el contexto de vida en el que los adolescentes habían estado antes.
El fallo judicial se destacó por centrar la atención en la opinión de los adolescentes, quienes fueron escuchados en una audiencia y expresaron su deseo de seguir viviendo con su padre y continuar su relación en el marco que él había establecido. Se consideró que su grado de madurez era suficiente para que pudieran decidir sobre la frecuencia y el modo de comunicarse con su madre.
La justicia, en consecuencia, determinó que el padre no debería actuar como intermediario y que no era necesario establecer un horario rígido de contacto. Así, a partir de ahora, los adolescentes podrán elegir cómo y cuándo comunicarse con su madre, utilizando llamado telefónicos, mensajes o videollamadas, reconociendo su autonomía para gestionar el vínculo afectivo.
El fallo resalta un cambio en la perspectiva judicial respecto a la autonomía de los adolescentes en relación con sus comunicativos familiares. Esta decisión marca un avance en el reconocimiento de los derechos de los jóvenes dentro del contexto familiar y judicial.