Alcalde de Temoac asesinado: investigación apunta a vinculación con homicidios de activistas
Omar García Harfuch, titular de la SSPC de México, informó que Valentín Lavín, alcalde de Temoac, estaba bajo investigación por su posible implicación en el asesinato de dos activistas y por vínculos con grupos delictivos.

Recientemente, se dio a conocer que Valentín Lavín Romero, el alcalde de Temoac, en el estado de Morelos, había sido asesinado. Durante una conferencia de prensa, Omar García Harfuch, secretario de Seguridad y Protección Ciudadana de México, indicó que Lavín estaba siendo investigado por su posible implicación en el asesinato de los activistas Samir Flores Soberanes y Sandra Rosa Camacho, quienes fueron asesinados en marzo de 2026. Este hecho resalta un contexto de violencia ligado a la corrupción y el crimen organizado en la región.
Harfuch explicó que las investigaciones apuntaban a que Lavín tenía vínculos con los grupos delictivos conocidos como Los Aparicio y Los Huazulco, ambos responsables de diversos delitos en la zona, entre ellos homicidios, secuestros y extorsiones. Esta situación ha generado un clima de inseguridad en la comunidad, que ha sido denunciada en múltiples ocasiones por los mismos activistas que luchan por los derechos humanos y la defensa del medio ambiente en la región.
Sandra Rosa Camacho, una de las activistas asesinadas, había alertado sobre la inseguridad en la zona y había denunciado públicamente la implicación de una familia cercana al alcalde en hechos violentos. Su activismo había sido un acto de resistencia frente a la creciente violencia y corrupción, lo que la convierte en una figura emblemática en la lucha civil por justicia en Temoac.
La investigación por el asesinato de Lavín toma un giro significativo con la revelación de que también se lo vincula con otros homicidios, incluyendo el de un hombre que había recibido amenazas por parte de su familia. Este escenario sugiere que la violencia es parte de un conflicto más amplio entre grupos criminales en la región, lo que podría estar relacionado con ajustes de cuentas delictivos.
El secretario de seguridad también mencionó que los antecedentes de Lavín lo señalaban como un operador dentro de estas estructuras criminales, lo que incluye investigaciones que se estaban llevando a cabo en torno a su suegra, quien sería parte importante en la operativa delictiva. Este tejido de relaciones entre poder municipal y crimen organizado pone de relieve la complejidad del problema de la violencia en el estado de Morelos.
La situación en Temoac es un reflejo de la crisis de gobernanza que enfrenta México, donde la falta de seguridad y la colusión entre políticos y grupos criminales continúa afectando a la población. Este caso abre un debate sobre la necesidad de fortalecer las instituciones y proteger a quienes defienden los derechos humanos y la justicia en un entorno tan complicado.
A medida que avanza la investigación, se espera que las autoridades profundicen en las conexiones entre Lavín, los crímenes cometidos en la región y las redes de delincuencia organizada, un desafío significativo para la seguridad pública en Morelos y más allá.