Alerta roja en China por el tifón Dolphin y evacuaciones masivas
Las autoridades chinas han emitido una alerta roja y reubicado a miles de personas ante la llegada del tifón Dolphin, que ya tocó tierra en la provincia de Zhejiang. Se anticipan lluvias torrenciales y condiciones climáticas severas que afectarán extensas áreas del país.

El tifón Dolphin, que impactó en la tarde del domingo en la provincia de Zhejiang, ha generado una alerta roja por parte de las autoridades chinas, llevando a la reubicación de más de 99,000 personas en las provincias afectadas. Con vientos sostenidos de 140 km/h, se espera que el tifón continúe su trayectoria hacia el interior, debilitándose a medida que avanza en dirección oeste hasta convertirse en tormenta tropical durante la madrugada del lunes.
El Centro Meteorológico Nacional de China había alertado previamente sobre el riesgo de fuertes vientos y lluvias torrenciales, particularmente en la desembocadura del río Yangtsé, la ciudad de Shanghái y las provincias vecinas de Jianxi, Anhui y Jiangsu. Se prevé que en algunas regiones se registren precipitaciones extremas que podrían alcanzar entre 250 y 500 mm, lo que pone en riesgo la seguridad de sus habitantes.
A medida que el tifón avanzaba, se reportaron condiciones climáticas severas en la megalópolis de Shanghái, donde se cancelaron más de 80% de los vuelos, y se suspendieron operaciones en las líneas del metro. Más de 103,000 residentes de la costa de Shanghái fueron advertidos de la necesidad de trasladarse a refugios temporales, mientras que se cancelaron rutas de ferry, y se ordenó el regreso de barcos pesqueros a puerto.
Las autoridades locales han enfatizado que a pesar del aterrizaje de Dolphin, el peligro persiste, ya que se prevén fuertes lluvias en regiones más al norte, incluyendo Pekín. En respuesta al potencial para inundaciones y deslizamientos de tierra, se han desplegado equipos de seguimiento para monitorear los efectos del tifón y para preparar a la población en caso de emergencias adicionales.
En Zhejiang, el gobierno provincial también ha elevado su nivel de alerta al máximo, lo que podría resultar en la suspensión de actividades al aire libre, así como clases y trabajos. Las precauciones se rigen por la preocupación por las lluvias intensas y el riesgo de inundaciones repentinas en áreas vulnerables.
Este evento climático refuerza la necesidad de preparación ante desastres naturales en una región que, a menudo, se ve afectada por fenómenos similares. Las condiciones relacionadas con el tifón Dolphin resaltan los desafíos que enfrentan las grandes ciudades costeras de China, especialmente aquellas con alta densidad poblacional y vitalidad económica.