Alí Carrasco: de enseñar robótica a crear una ecoaldea en Viedma
Alí Carrasco, un joven de Viedma apasionado por la robótica, busca crear la Ecoaldea Lamat, un proyecto que promueve comunidades sustentables. Su iniciativa combina agroecología y bioconstrucción, superando obstáculos para encontrar un lugar adecuado para desarrollar su idea.

Alí Carrasco se destaca en Viedma no solo por su labor como profesor de robótica, sino también por su ambición de crear una comunidad autosustentable a través de un proyecto conocido como Ecoaldea Lamat. Este joven aprendió sobre robótica en el programa Viedma Digital, donde hoy enseña a niños a construir y programar, fomentando su creatividad y técnica. Alí recalca que el interés en la tecnología despierta en los alumnos un compromiso que va más allá del aula; muchas veces desean compartir sus logros con sus familias, evidenciando la importancia de la educación en tecnología.
El proyecto de la Ecoaldea Lamat se inició en 2021, inspirado por una formación en diseño de permacultura en Buenos Aires. La idea es generar un espacio comunitario donde los integrantes puedan producir sus propios alimentos y compartir conocimientos relacionados con la agroecología. Este esfuerzo ha progresado notablemente en un corto tiempo: de un par de interesados, el grupo ha crecido a más de veinte personas comprometidas, que trabajan en un terreno cercano a Viedma.
Sin embargo, la iniciativa ha enfrentado importantes desafíos, particularmente relacionados con los recursos hídricos. El análisis del agua subterránea reveló la presencia de arsénico, lo que plantea riesgos para la salud y la producción agrícola. Además, las limitaciones en el acceso al agua durante ciertas épocas del año y la interferencia de ganado suelto han complicado el avance de los cultivos. Estos obstáculos obligaron al grupo a replantear su estrategia y aspectos logísticos del proyecto.
Actualmente, los miembros de Ecoaldea Lamat están explorando la posibilidad de encontrar tierras en el área del IDEVI, donde aspiran a desarrollar su comunidad agroforestal. Este nuevo espacio no solo se enfocaría en la producción sustentable, sino que también buscaría ser un punto de encuentro para escuelas, estudiantes, investigadores y la comunidad en general. La inclusión de diversos actores en este proyecto podría enriquecer las experiencias educativas y promover el intercambio de saberes en torno a prácticas sostenibles.
Alí Carrasco representa a una nueva generación de jóvenes que buscan combinar la tecnología y la sostenibilidad en la Patagonia. A medida que el proyecto de Ecoaldea Lamat avanza, su experiencia en robótica puede ser un pilar fundamental para el desarrollo de soluciones innovadoras en el ámbito agroecológico. En este sentido, su enfoque integral podría convertirse en un modelo a seguir para otras iniciativas en la región que buscan promover la sustentabilidad y el bienestar comunitario.
Con una visión ambiciosa y el deseo de superar dificultades, Carrasco y su equipo continúan trabajando para lograr un espacio donde la tecnología y la ecología coexistan en armonía, marcando un camino hacia comunidades más resilientes en Río Negro.