Allanamientos en Comodoro Rivadavia y Caleta Olivia por robo de cobre
Un operativo policial en Comodoro Rivadavia y Caleta Olivia resultó en la incautación de más de una tonelada de cobre de alta tensión, así como armas y otros objetos. Esta intervención, que involucró varias fuerzas de seguridad, se inscribe en un contexto de investigaciones sobre el robo y la comercialización ilegal de metales en la región.

El pasado viernes 30 de octubre, se llevó a cabo un importante operativo conjunto en Comodoro Rivadavia y Caleta Olivia, donde se realizaron ocho allanamientos simultáneos. Durante estas acciones, la policía confiscó más de una tonelada de cobre de alta tensión, además de armas de fuego, documentación y herramientas utilizadas para su sustracción y comercialización.
La investigación estuvo a cargo de la División de Investigaciones (DDI) de Caleta Olivia, en colaboración con Fuerzas Especiales Zona Norte y la División Policial de Investigaciones (DPI) de Comodoro Rivadavia. De los procedimientos, cinco se llevaron a cabo en Caleta Olivia y tres en Comodoro, destacándose la intervención en una chatarrería del barrio Stella Maris, donde se encontraron recortes de cobre, balanzas industriales y herramientas de corte.
En Comodoro Rivadavia, los operativos incluyeron también un establecimiento en Kilómetro 17, donde se incautaron herramientas, cables, documentación y una motocicleta. En Caleta Olivia, se halló una carabina calibre .22 con municiones, además de más dispositivos móviles y cuadernos con anotaciones.
Este operativo no es la primera medida de este tipo en la región. En 2020, se realizaron 15 allanamientos en Comodoro Rivadavia y uno en Caleta Olivia, también centrados en el robo de cobre y la red de comercialización ilegal que existía entre ambas localidades. En aquella ocasión, se recuperaron cerca de 2 mil kilos de cobre y se desmantelaron elementos relacionados con la operación de acopio y venta del metal sustraído.
La recurrente aparición de estas actividades delictivas en la región subraya la necesidad de una vigilancia constante por parte de las autoridades. La conexión entre el robo de cobre y las actividades económicas informales preocupa a los cuerpos de seguridad, ya que no solo se afectan las infraestructuras energéticas sino que también se generan redes criminales complejas.
Se espera que tras la finalización del operativo actual, las autoridades continúen las investigaciones para desbaratar las redes de comercialización de metales robados y profundicen en la revisión de las chatarrerías y puntos de acopio en la zona. Los resultados de estas acciones pueden ser un factor clave para reducir este tipo de delitos en la región patagónica.