Almacenes de Bariloche reclaman por costos operativos elevados
Los dueños de almacenes y comercios de Bariloche están enfrentando serias dificultades debido a los altos costos operativos y una caída en las ventas. Durante una asamblea nacional, expusieron la carga impositiva y otros gastos que amenazan su viabilidad.

Los comercios de barrio en Bariloche, incluyendo almacenes, carnicerías y otros locales, han alzado la voz para manifestar su preocupación por los elevados costos de funcionamiento que dificultan su rentabilidad. En una asamblea de la Confederación General de Almaceneros (CGA), representantes de diversas provincias argentinas, incluidas las del sur, discutieron sobre la situación crítica que atraviesan estos negocios debido a un bajo caudal de ventas y a una creciente competencia con las plataformas de e-commerce.
La problemática se centra en la carga impositiva local, que incluye tasas municipales y el impuesto provincial sobre los ingresos brutos, así como los gastos fijos que representan servicios esenciales como electricidad, agua y gas. En Bariloche, existen aproximadamente 309 almacenes y minimercados que enfrentan estos desafíos, según los comerciantes que expusieron su situación en el encuentro de la CGA.
El dueño del autoservicio La Unión, Omar Hernández, expresó su descontento al mencionar que ha tenido que reducir personal ante la caída de ventas que se ha visto en relación al año anterior. Sin embargo, este es un fenómeno que se repite en todo el país, donde muchos comerciantes se ven obligados a trabajar extensas jornadas para sostener sus negocios a flote. Hernández advirtió que, si la situación persiste, evaluará el cierre de su local a fin de año.
El dueño de otro autoservicio, Omar Alegría, que representa a 80 mercados de barrio a través de la Federación de Empresas y Entidades de Bariloche y Zona Andina (FEEBA), subrayó que los altos costos logísticos son un factor desventajoso para la competitividad de su sector, especialmente en una región como la Patagonia, donde la distancia de los grandes centros urbanos incrementa los precios de los suministros.
Durante la reunión, se planteó la posibilidad de una compra conjunta de mercadería para reducir costos logísticos, una prueba que ya se ha intentado sin éxito anterior. Además, se hizo un llamado a establecer un marco más equitativo en comparación con las grandes cadenas comerciales que dominan el mercado. Esto se convierte en un elemento clave para que los almacenes de barrio puedan revertir su situación actual y garantizar su permanencia en el medio local.
La continuidad de estos pequeños negocios es vital no solo para la economía local sino también para el mantenimiento del empleo en la ciudad. La búsqueda de soluciones conjuntas será fundamental en los próximos encuentros entre los comerciantes y las autoridades competentes para atender sus reclamos, que son reflejos de una crisis más amplia dentro del sector comercial.