Amparo ambiental frena reapertura del brazo Todero en el río Limay
El brazo Todero del río Limay, cerrado desde los años 70, podría reactivarse esta semana tras un amparo ambiental. Las conversaciones entre la Defensoría del Pueblo y autoridades locales abordan el delicado equilibrio entre desarrollo urbano y preservación ambiental.

El brazo Todero, un humedal del río Limay ubicado en el suroeste de Neuquén capital, se encuentra actualmente en un proceso judicial abierto que busca esclarecer su futuro. Este cauce estuvo cerrado por motivos de relleno en la década de 1970, cuando un propietario privado lo compactó para expandir su terreno, lo que causó la pérdida de gran parte de los humedales circundantes. A pesar de la casi finalización de obras de infraestructura para su reapertura, un amparo judicial ambiental sigue vigente, complicando la situación.
La Defensoría del Pueblo de Neuquén, dirigida por Gustavo Pereyra, busca establecer acuerdos con el gobierno provincial y la Municipalidad de Neuquén. Estas conversaciones son esenciales debido a los intereses diversos que existen en la zona, donde todavía operan desarrollos urbanísticos como los barrios La Castellana y La Zagala, que han crecido en las cercanías del brazo cerrado. Esta semana, se espera que las partes involucradas se reúnan para abordar específicamente los términos de la reapertura y el impacto ambiental asociado.
El conflicto en torno al brazo Todero se ha prolongado durante años, especialmente desde que se presentó el primer recurso de amparo en 2018. La situación se intensificó en 2020, cuando surgieron más denuncias en relación con la tala y el relleno del humedal en un contexto donde también se debatía la afectación al Paseo Costero. La Defensoría ha mantenido firme su oposición a cualquier intervención que no considere previamente el restablecimiento del ecosistema.
Mientras tanto, en 2023, se adjudicaron trabajos de apertura y saneamiento del brazo a la empresa ARCO SRL, la misma que había sido acusada de contribuir al taponamiento del cauce. Actualmente, el avance de las obras supera el 87%, con una inversión aproximada de 6.200 millones de pesos financiada por el Fondo Hídrico Provincial. Sin embargo, la finalización de estas obras está vinculada a la autorización judicial que aún impide la apertura del cauce.
En el contexto de las negociaciones, la Defensoría planteó condiciones específicas para asegurar que la reapertura del brazo Todero no comprometa el medio ambiente. Aunque las autoridades han realizado avances significativos en las obras, el desafío radica en equilibrar el crecimiento urbano con la protección de los recursos hídricos y la biodiversidad local, un tema que resuena en gran parte de la comunidad neuquina.