ADCDiario

Andrea Ricci recorrió 3.000 km de Patagonia en un Dodge de 1961

Andrea Ricci, una neuquina de 53 años, completó una travesía de 3.000 kilómetros por la Patagonia en un Dodge Power Wagon de 1961. Esta experiencia, que reunió a más de 250 participantes, representó para ella una oportunidad de poner a prueba sus límites y disfrutar de la libertad de explorar lo desconocido.

Por Walter Rodriguez3 min de lectura
Compartir
Andrea Ricci recorrió 3.000 km de Patagonia en un Dodge de 1961

Andrea Ricci, oriunda de Neuquén, emprendió una travesía de 3.000 kilómetros por la Patagonia en un Dodge Power Wagon de 1961, con el propósito de explorar y desafiar sus propios límites. Este viaje constituyó parte de la iniciativa llamada “Locos de la Patagonia”, que reunió a más de 250 participantes que enfrentaron rutas inhóspitas y un paisaje natural impactante. A lo largo del recorrido, los participantes permanecieron a menudo sin señal telefónica, lo que potenciaba la sensación de aventura.

La elección de un Dodge M37 Power Wagon no fue casual. Andrea decidió utilizar este vehículo en particular debido a su diseño y preparación para enfrentar terrenos difíciles, ya que la competencia permitía la participación de vehículos hasta el modelo de 1991, lo que hizo que este clásico resultara ideal. La restauración del Dodge se realizó con miras a estos viajes, asegurando que estaba listo para soportar las exigencias de una travesía por caminos no convencionales.

Ricci se siente atraída por la idea de aventura, percibiéndola como una forma de liberarse de la rutina y desafiar su capacidad. Describió esta experiencia como una oportunidad para salir de su zona de confort, disfrutando de la adrenalina que implica el desconocido. A lo largo de su vida, ha acumulado diversas experiencias de viaje, como su recorrido de 20 días por India en una motocicleta Royal Enfield y otras travesías en moto por Argentina y más allá.

El sentido de comunidad fue un elemento clave del evento. Andrea no realizó esta travesía sola, ya que recorrió el camino en compañía de su esposo y otros viajeros, creando lazos significativos durante la aventura. Para ella, estos vínculos, junto con el contacto íntimo con la naturaleza y el desafío personal, hicieron de la travesía una experiencia enriquecedora y transformadora.

La historia de Andrea refleja un espíritu aventurero que está presente en muchos patagónicos, quienes encuentran en la vasta geografía de la región un espacio para explorar y crecer. Esta travesía no sólo es un testimonio de la diversidad natural de la Patagonia, sino también de la posibilidad constante de redescubrirse a través de la aventura.

Compartir

Más noticias