Andrés Gariano será el árbitro en el clásico Boca-Racing de la Copa Argentina
Andrés Gariano ha sido designado como árbitro principal para el clásico entre Boca Juniors y Racing, programado para el 27 de septiembre en Rosario. La elección ha suscitado dudas debido a sus antecedentes recientes en otros encuentros importantes. Además, la situación de Boca en el torneo sigue generando controversias entre equipos.

La Asociación del Fútbol Argentino (AFA) ha confirmado que el árbitro Andrés Gariano será el encargado de dirigir el partido entre Boca Juniors y Racing Club, que se jugará el domingo 27 de septiembre a las 17 horas en el estadio Gigante de Arroyito, Rosario. La designación ha generado cierta polémica, considerando el desempeño reciente del árbitro en otros encuentros más relevantes, donde ha recibido críticas tanto de técnicos como de jugadores.
Gariano dirigió previamente a Racing en dos ocasiones, una de las cuales fue una derrota 3-1 ante Central Córdoba y otra en un triunfo sobre San Martín de Formosa en esta edición de la Copa Argentina. En contraste, su experiencia con Boca se limita a un partido, donde los Xeneizes golearon 4-0 a Defensa y Justicia en abril del 2026. Este escaso historial con ambos equipos suma a las inquietudes en torno a su capacidad para manejar un encuentro de alta tensión como este clásico.
El equipo arbitral estará compuesto por dos asistentes, Facundo Rodríguez y Sebastián Raineri, y un cuarto árbitro, Sebastián Martínez. Lucas Novelli será el encargado del VAR y Diego Romero actuará como AVAR. Esta elección contrasta con la posibilidad de haber elegido el estadio Mario Alberto Kempes de Córdoba como sede, pero finalmente se optó por el terreno de juego de Rosario, aprovechando la pausa en la actividad del torneo local por la fecha FIFA.
Por otro lado, Boca Juniors en el contexto de este cruce ha estado envuelto en controversias tras la resolución de la AFA sobre un reclamo presentado por Vélez Sarsfield. Los de Liniers solicitaban la anulación del partido por una supuesta alineación indebida, debido a la inclusión de seis futbolistas extranjeros en el encuentro anterior. La AFA desestimó el reclamo y determinó que el error había sido administrativo e involuntario, lo que desató la furia de Vélez y su intención de apelar la decisión, incluso amenazando con llevar el asunto a la justicia ordinaria.
La situación se torna delicada, ya que se alertó que un amparo judicial podría resultar en la desafiliación inmediata de Vélez. Este retraimiento de Boca Maxi es un indicativo más de la tensión que acompaña a este partido, que más allá de ser uno de los clásicos del fútbol argentino, se ve amenazado por la controversia administrativa que lo rodea.
A medida que se aproxima el día del partido, las expectativas y tensiones irán en aumento, tanto en las hinchadas de los equipos como en la administración del torneo, que se enfrenta a un clima de incertidumbre con la presión de los dos clubes involucrados.