Andrés Manini: el exmarido de Natalia Pastorutti y su vida alejada de los medios
Andrés Manini, conocido por su relación de casi tres décadas con la cantante Natalia Pastorutti, se ha alejado del foco mediático a lo largo de su vida. Originario de Arequito, Santa Fe, Manini ha desarrollado su carrera como empresario en el sector alimenticio, mientras que su exesposa se consagraba en la música.

Andrés Manini, quien estuvo casado con la reconocida cantante Natalia Pastorutti durante casi 30 años, ha vivido en gran parte de su vida lejos del ojo público, a diferencia de la figura mediática de su exmujer. Nacido en Arequito, Santa Fe, Manini se destacó como empresario en el rubro alimenticio, estableciendo distribuidoras en su localidad natal.
La relación entre Manini y Pastorutti comenzó en su adolescencia, cuando se conocieron y se enamoraron en Arequito. A los 13 años, Natalia ya escribía sobre él en su diario íntimo, sellando así el inicio de su historia juntos. Mientras que las hermanas Pastorutti, Natalia y Soledad, crecían en popularidad, Manini prefirió permanecer al margen del espectáculo, manteniendo su vida profesional y familiar en un perfil bajo.
A lo largo de los años, el matrimonio, que se formalizó en octubre de 2013 en una ceremonia íntima rodeada de familiares y amigos, soportó los vaivenes de la fama de Natalia. Sin embargo, la noticia de su separación ha generado especulaciones en los medios sobre las circunstancias de su divorcio, lo que ha atraído la atención hacia la figura de Manini.
La pareja tuvo dos hijos: Pascual, nacido en 2016, y Salvador, en 2021. A pesar de la notoriedad de Natalia, Manini disfrutó de una vida familiar alejada de la presión mediática, preferiendo centrarse en su actividad manufacturera y comercial en su ciudad natal.
El trabajo de Manini se ha llevado a cabo principalmente en Arequito, lugar donde también se desarrolló la vida de los hijos y la convivencia familiar. Tanto él como Natalia tomaron la decisión de mantener su vida personal fuera del foco mediático, lo que llevó a que fueran contadas las apariciones de Manini junto a su pareja en eventos públicos.
La cercanía con la familia Pastorutti fue otra constante durante su matrimonio, permitiendo que Manini se mantenga conectado a sus raíces mientras su esposa brillaba como artista a nivel nacional. A pesar de su notable perfil bajo, la separación ha puesto bajo la lupa su trayectoria y vida personal, un contraste significativo con el mundo del espectáculo.