ANSES anunció un incremento del 1,89% en jubilaciones y asignaciones para agosto
La ANSES oficializó un aumento del 1,89% en las jubilaciones y asignaciones familiares, que entrará en vigencia en agosto de 2026. Además, se mantiene un bono de $70.000 para jubilados con haber mínimo.

La Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES) ha dado a conocer que a partir de agosto de 2026, se aplicará un incremento del 1,89% a jubilaciones, pensiones y asignaciones familiares. Esta actualización se fundamenta en la inflación registrada en el mes de junio, un indicador clave para el ajuste de estos parámetros económicos que afectan a miles de ciudadanos en todo el país.
Con este aumento, los nuevos montos que se establecerán son los siguientes: la jubilación mínima pasará a ser de $419.775,93, mientras que quienes reciben el bono de $70.000 verán su jubilación mínima incrementada a $489.775,93. Por su parte, los jubilados con ingresos más altos tendrán un aumento proporcional, alcanzando hasta $2.824.694,49 en el caso de la jubilación máxima.
Asimismo, las prestaciones sociales también se actualizarán. La Asignación Universal por Hijo (AUH) y por Embarazo se fijarán en $150.848, mientras que para quienes residan en la Zona Patagónica, se elevará a $196.103. Esta medida es particularmente relevante para la Patagonia, donde los costos de vida suelen ser superiores al promedio nacional.
Las asignaciones familiares para trabajadores registrados también experimentarán un incremento significativo. Por ejemplo, aquellos con ingresos familiares hasta $1.167.863 recibirán $75.433, y quien supere ese umbral tendrá asignaciones decrecientes, hasta un límite de ingresos de $6.184.406.
Además de estos aumentos, se actualizarán las asignaciones de pago único, con valores que irán desde $87.926 para nacimientos, hasta $525.682 para adopciones. En este sentido, ANSES ha enfatizado que los grupos familiares con ingresos que superen los $3.092.203 quedarán excluidos del cobro de estas asignaciones, lo que busca canalizar el apoyo a quienes más lo necesiten.
Este ajuste político-social busca hacer frente a la creciente inflación que afecta a los sectores más vulnerables, incluyendo a jubilados, quienes a menudo dependen de esos ingresos fijos. Con un contexto económico que se mantiene complejo, el mantenimiento de los bonos y el aumento gradual de los haberes es una medida que busca amortiguar los efectos de la crisis en el bolsillo de los argentinos.
A medida que se acerque el inicio de agosto, se estima que los pagos de estas nuevas asignaciones y jubilaciones serán recibidos por millones de argentinos, generando un impacto directo en la economía local y en la calidad de vida de los beneficiarios. La continuidad de estos ajustes será crucial para el bienestar de muchas familias argentinas.