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Aprobación de la Ley Facu en Santa Cruz: el legado de Facundo Díaz

La Legislatura de Santa Cruz aprobó la Ley Facu, que crea un acompañante socioafectivo para docentes y empleados públicos citados en investigaciones. Esta normativa surge tras el suicidio de Facundo Díaz, un profesor acusado falsamente de abuso en 2019.

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Aprobación de la Ley Facu en Santa Cruz: el legado de Facundo Díaz

La reciente aprobación de la Ley Facu en la Legislatura de Santa Cruz marca un paso significativo en el ámbito de la protección de docentes y empleados públicos que son objeto de denuncias. Esta normativa establece la figura de un acompañante socioafectivo, que estará presente desde el momento de la notificación de la denuncia a lo largo de todo el proceso administrativo. La ley tiene como trasfondo la trágica historia de Facundo Díaz, un profesor de música en Río Gallegos, quien se suicidó en 2019 tras ser acusado falsamente de abuso infantil.

La ley fue impulsada por la madre de Facundo, Graciela Riquelme, quien ha manifestado que la sanción de esta norma representa "una parte de justicia que mi hijo no tuvo". Graciela ha estado comprometida con la causa desde el inicio, buscando transformar el dolor de su pérdida en una herramienta que prevenga situaciones similares en el futuro. El proceso de aprobación de la ley, que comenzó en 2024 bajo la iniciativa de la diputada provincial Adriana Nieto, fue extenso y requirió más de dos años de debates antes de ser sancionada.

El acompañante socioafectivo, definido en la ley, puede ser un familiar o una persona de confianza del denunciado, cuya presencia está garantizada en todas las etapas del proceso administrativo. Además, la norma contempla el acceso a asesoramiento legal y psicológico, asegurando un soporte integral para quienes enfrentan situaciones de denuncias infundadas. Este aspecto es crucial, ya que no solo se busca proteger al docente, sino también minimizar el impacto emocional que genera una acusación falsa sobre su vida.

La ley fue diseñada para aplicarse tanto a docentes como a empleados públicos, reflejando una atención plena a la salud emocional de quienes desempeñan funciones en la educación y la administración pública. Sin embargo, ahora el desafío se centra en su implementación efectiva. Se requiere el establecimiento de un sistema de financiamiento que garantice la operatividad de los acompañantes y los recursos legales y psicológicos previstos en la normativa.

Graciela Riquelme ha expresado que el próximo paso es lograr que el gobierno provincial detalle cómo se financiará la aplicación de la ley y que esta se implemente en la práctica, asegurando así que los trabajadores bajo denuncia cuenten con un respaldo que les permita atravesar situaciones de alto estrés y angustia.

La historia de Facundo Díaz, un caso emblemático que sacudió a la comunidad educativa y a la sociedad en general, ha motivado un cambio legislativo que busca prevenir y proteger de situaciones similares a otros docentes en el futuro. La Ley Facu, además de ser un homenaje, se erige como un mecanismo de justicia y apoyo en la vulnerabilidad que acompaña a las acusaciones erróneas.

La comunidad educativa de Santa Cruz espera que esta ley no solo se cumpla en su letra, sino que se implemente de manera efectiva, garantizando así la seguridad emocional y el derecho a la defensa de los trabajadores afectados.

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