Aprobación de la nueva Carta Orgánica del Banco Central en Diputados
La Cámara de Diputados aprobó en general la nueva Carta Orgánica del Banco Central, buscando combatir la inflación. El texto fija la estabilidad de la moneda como objetivo principal, impidiendo el financiamiento del Estado.

La Cámara de Diputados aprobó en general la nueva Carta Orgánica del Banco Central con un total de 144 votos a favor, 102 en contra y 9 abstenciones. La medida, impulsada por el oficialismo, tiene como objetivo primordial combatir la inflación, un fenómeno que ha afectado de manera sistemática a la economía argentina en los últimos años.
El nuevo marco normativo establece que la preservación del valor de la moneda será la prioridad de la entidad monetaria, promoviendo una gestión que busque una mayor estabilidad económica. Además, el proyecto incluye restricciones significativas, como la prohibición del financiamiento del Tesoro nacional, así como la de las provincias y municipios. También se impide la compra de títulos públicos en el mercado primario por parte del Banco Central, restringiendo así su capacidad de inyectar recursos directamente en la economía pública.
Durante el debate en el recinto, el diputado oficialista Santiago Pauli subrayó que la reforma no solo concierne al funcionamiento del Banco Central, sino que repercute directamente en la calidad de vida de los ciudadanos argentinos, sus salarios y ahorros. Según Pauli, el Banco Central había sido utilizado como un recurso del ente político que había contribuido a deteriorar la economía, haciendo hincapié en la necesidad de terminar con esa práctica.
Por su parte, Itai Hagman, del bloque Unión por la Patria, argumentó que la discusión debería centrarse en medidas para aliviar la situación de los deudores y no en restringir instrumentos que el Estado puede utilizar para abordar estos problemas. Esta crítica resalta la tensión entre las diferentes visiones sobre el rol que debe jugar el Banco Central en la economía.
La nueva Carta Orgánica llega en un momento crítico, ya que la inflación en Argentina ha superado cifras preocupantes en los últimos años, impactando fuertemente en el poder adquisitivo de la población. A medida que se espera su implementación, se generarán diálogos sobre cómo se aplicarán estas nuevas regulaciones y cómo afectarán al manejo económico del país en el corto y mediano plazo.
El debate en torno a la reestructuración de las funciones del Banco Central refleja las profundas divisiones políticas y económicas en Argentina, donde los enfoques para enfrentar la inflación y la deuda pública continúan siendo objeto de controversia entre los diversos sectores de la población.