Aprobación de la nueva ley de zona fría y su impacto en los subsidios al gas
La reciente aprobación en el Congreso de la reforma del régimen de zona fría implicará cambios significativos en los subsidios al gas, especialmente para las zonas ampliadas en 2021. A partir de ahora, la asistencia tarifaria dependerá de criterios geográficos y socioeconómicos, afectando a millones de usuarios en varias provincias.

El Congreso de la Nación ha sancionado la reforma del régimen de zona fría, que forma parte del paquete energético diseñado por el Gobierno para optimizar el uso de subsidios. Esta modificación, aprobada inicialmente en la Cámara de Diputados y ratificada sin cambios por el Senado, ahora espera su reglamentación por parte del Poder Ejecutivo. Aunque la ley continuará beneficiando a los usuarios de la Patagonia, Malargüe y la región de la Puna, se implementan restricciones para las áreas incorporadas al régimen en 2021, que afectarán a una porción importante de la población.
Los cambios principales residen en la estructura de los subsidios, los cuales dejarán de ser automáticos en las zonas ampliadas, como es el caso de muchas localidades de Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe y Mendoza. La nueva normativa exige que, para conservar los beneficios tarifarios, los hogares cumplan con criterios específicos del régimen de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF). Según estimaciones, más de 1,6 millones de usuarios podrían quedar sin acceso a los subsidios si no logran calificar bajo este nuevo criterio.
Previo a esta reforma, el régimen de zona fría estaba diseñado principalmente en función de la ubicación geográfica: aquellas localidades con bajas temperaturas se beneficiaban automáticamente con descuentos en las facturas de gas. Sin embargo, la nueva ley introduce un enfoque mixto que combina la severidad climática con la vulnerabilidad socioeconómica del hogar. Este cambio tiene el potencial de excluir a hogares cuyos ingresos netos superen tres Canastas Básicas Totales, aunque la Secretaría de Energía también podrá considerar otros aspectos patrimoniales.
Otro de los puntos relevantes que introduce la ley es la modificación en la base de cálculo del subsidio. Este ya no se aplicará sobre la tarifa total de la factura, sino únicamente sobre el precio del gas en el Punto de Ingreso al Sistema de Transporte (PIST). Esto significa que el subsidio será calculado solo sobre el valor del gas antes de añadirle los costos de transporte, distribución, tasas e impuestos. La consecuencia directa de este cambio impulsará un aumento en el costo final de la factura de gas para muchos usuarios, ya que la bonificación perderá peso en el total.
La implementación de esta ley representa un esfuerzo del Gobierno por reducir subsidios y focalizar la asistencia en una población más vulnerable, al mismo tiempo que busca reestructurar la forma en que se financian estos descuentos. Se espera que en los próximos días se publique la reglamentación que establecerá los procedimientos necesarios para la aplicación de esta nueva normativa.