Aprobada la ley de pesca artesanal en Chubut con fuertes críticas
En una sesión marcada por intensos debates y críticas, la Legislatura de Chubut aprobó un nuevo régimen de pesca artesanal. La normativa busca revitalizar la flota pesquera de la provincia, pero generó diferencias significativas entre los bloques políticos y cuestionamientos por el impacto ambiental.

La Legislatura de Chubut aprobó recientemente un nuevo régimen que regula la pesca artesanal en la provincia, un tema que motivó un debate extenso y lleno de tensiones entre diferentes bloques legislativos. La iniciativa, conocida como Proyecto de Ley 109/26, fue presentada por el Poder Ejecutivo con la intención de mejorar la situación económica de una flota pesquera que enfrenta serias dificultades debido a altos costos logísticos y un panorama económico complicado.
Durante la sesión, Emanuel Fernández, diputado del oficialismo, defendió el proyecto, subrayando que incluye modificaciones que fueron consensuadas con los actores del sector pesquero. Entre los puntos destacados, se estableció que los barcos que cambien de puerto operativo deben permanecer al menos cinco años en su nueva ubicación para proporcionar estabilidad tanto económica como laboral. Además, la ley contempla un nuevo límite de 450 cajones por salida, lo que el oficialismo considera que garantizará la rentabilidad sin comprometer el estado de las especies marinas.
Por su parte, legisladores como Daniel Hollmann y Sergio González manifestaron su apoyo a la nueva ley, enfatizando su potencial para beneficiar a comunidades como Camarones. Ambos resaltaron la importancia de permitir el uso de redes de arrastre, una decisión que, según ellos, podría incrementar la producción y mejorar los ingresos de los pescadores artesanales, quienes enfrentan costos significativos.
Sin embargo, la aprobación de la ley fue duramente criticada por el bloque minoritario Arriba Chubut. Juan Aquino expresó profundas preocupaciones sobre las implicaciones de la introducción de redes de arrastre, sugiriendo que este método podría llevar a la industrialización de la pesca y poner en peligro la sostenibilidad de la actividad en las costas patagónicas. Aquino enfatizó que la pesca artesanal y el uso de técnicas que fomentan la concentración de permisos son incompatibles, alertando sobre el potencial impacto negativo para los pequeños pescadores frente a las grandes corporaciones.
El debate en torno a esta nueva legislación refleja la tensión existente entre las necesidades económicas de los pescadores y la preservación de los recursos marinos en una región, como la patagónica, donde la pesca artesanal ha sido históricamente una actividad fundamental. La implementación de esta ley y su supervisión serán cruciales para equilibrar los intereses económicos con la conservación ambiental.
La situación será monitoreada de cerca por las comunidades afectadas, que están a la expectativa de cómo se desarrollará esta nueva normativa y sus efectos en el futuro de la actividad pesquera en la provincia.