Argentina podría alcanzar un superávit comercial de USD 7.000 millones en la segunda mitad de 2026
El comercio exterior argentino muestra un gran rendimiento, logrando un superávit de USD 2.194 millones en junio. Se estima que el saldo final para el año será de USD 21.000 millones, principalmente gracias a las crecientes exportaciones agrícolas y energéticas.

El comercio exterior de Argentina sigue mostrando resultados positivos, con un superávit comercial de USD 2.194 millones en junio, lo que representa un crecimiento notable en comparación con el mismo mes del año anterior. A lo largo del primer semestre de 2026, el superávit acumulado asciende a USD 13.923 millones, superando ya los niveles del año pasado, lo que refleja una robustez en las ventas externas del país en un momento donde se espera que la economía crezca moderadamente.
Se estima que durante la segunda mitad del año, el superávit comercial podría llegar a USD 7.000 millones, lo que indicaría que, a pesar de un posible aumento gradual en las importaciones, las exportaciones seguirán siendo un motor clave de la economía. La consultora Abeceb afirma que al finalizar el año, las exportaciones podrían alcanzar USD 100.000 millones, con un superávit total de USD 21.000 millones, casi el doble que en 2025.
En julio, las exportaciones mantuvieron su curso ascendente, alcanzando un crecimiento del 24,5% interanual hasta los USD 9.055 millones, impulsadas por el aumento de precios internacionales y el volumen de productos exportados. El complejo sojero fue el principal responsable de este crecimiento, contribuyendo significativamente junto al petróleo crudo y productos químicos, áreas que se benefician de la alta demanda y precios en el mercado internacional.
Por otro lado, el incremento en las importaciones fue más moderado, con un aumento del 7,3% interanual hasta USD 6.861 millones. Este incremento estuvo fundamentalmente vinculado al encarecimiento de los precios internacionales, ya que la cantidad de bienes importados se redujo en un 3,8%, cifrando una demanda interna aún débil, particularmente en los sectores automotor y de bienes de capital.
Perspectivas indican que, si se consolidan estos resultados, 2026 se posicionará como un año excepcional para el comercio exterior argentino. Este sector ha vuelto a convertirse en uno de los pilares de estabilidad macroeconómica del país, dado que las exportaciones permiten generar el ingreso de divisas necesarias para enfrentar el contexto inflacionario y los desafíos económicos que enfrenta Argentina.
La proximidad del esquema de importaciones también ha llevado a pronósticos más altos en cuanto al tipo de cambio, que se anticipa podría alcanzar un valor oficial de alrededor de $1.800 a fin de año, situación que podría influir en las expectativas económicas a corto plazo. En este sentido, el comportamiento de las liquidaciones de las exportaciones y los ingresos de divisas será crucial para el tercio restante del año, acompañado por una mejoría en las condiciones del mercado externo debido a factores geopolíticos y disponibilidad de materias primas en un contexto internacional favorable.