Argentina podría liderar la producción de litio superando a Chile para 2030
Argentina se posiciona para ser el tercer mayor productor global de litio hacia 2030, con un aumento significativo en su capacidad operativa. Factores como la geología favorable y tecnología avanzada en extracción influirán en este crecimiento.

Un reciente informe de la Secretaría de Minería de Argentina sugiere que el país podría posicionarse entre los mayores productores de litio del mundo, superando a Chile y convirtiéndose en el tercer productor global hacia 2030. La proyección implica alcanzar unas 573 mil toneladas de Carbonato de Litio Equivalente (LCE) en 2035, lo que significaría más de 3,5 veces la capacidad instalada de 2025.
Durante 2025, la industria argentina del litio experimentó un notable incremento del 62% interanual, alcanzando un volumen extraído de 120.000 toneladas de LCE. Este avance ha asegurado al sector minero en Argentina un lugar destacado en el escenario internacional, superando el rendimiento de otros países tradicionales como Australia, China y Chile, que han sido competidores de larga data en esta industria.
La ventaja competitiva de Argentina se sustenta en su geografía, ya que se encuentra en la región de la Puna, donde posee el 21% de los recursos globales de litio y aproximadamente el 12% de las reservas totales, estimadas en 23 millones de toneladas de LCE. Siete proyectos activos en las provincias de Jujuy, Salta y Catamarca, como Fénix y Salar de Olaroz, han contribuido a este crecimiento. Estos yacimientos operan actualmente a más del 80% de su capacidad nominal, optimizando con rapidez su producción.
Un factor clave en esta expansión ha sido la implementación de la tecnología de Extracción Directa de Litio (DLE), que mejora la rapidez y eficiencia en el proceso, reduciendo de años a días el tiempo de procesamiento. Además, la DLE permite duplicar las tasas de recuperación del mineral y minimizar el impacto ambiental, lo que la convierte en una técnica preferida sobre el método tradicional de evaporación.
Sin embargo, para mantener este impulso, será necesario un gran esfuerzo de inversión. Se estima que los gastos acumulados (CAPEX) en proyectos de litio alcanzarán los 12.700 millones de dólares entre 2026 y 2030, con más de 4.000 millones destinados solo en 2027 para infraestructura y tecnología avanzada. La seguridad jurídica garantizada por la Ley de Inversiones Mineras ha sido un factor decisivo para atraer este capital internacional.
En resumen, si Argentina mantiene esta senda de crecimiento, podría no solo reforzar su posición en el mercado del litio, sino también contribuir significativamente al desarrollo económico de las regiones involucradas en su producción, generando empleo y nuevas oportunidades para la economía local. El país se perfila así como una pieza clave en la transición hacia energías renovables, donde el litio juega un rol fundamental en la fabricación de baterías para vehículos eléctricos y almacenamiento de energía.