Argentina reduce importaciones de gas gracias a Vaca Muerta
Argentina ha logrado reducir sus importaciones de gas en la última década, destacándose el crecimiento de la producción en Vaca Muerta. A pesar de seguir importando, las exportaciones han aumentado significativamente, especialmente a Chile, Uruguay y Brasil.

A lo largo de la última década, Argentina ha experimentado un notable crecimiento en la producción de petróleo y gas, particularmente en la formación de Vaca Muerta, que ha permitido no solo aumentar la producción nacional, sino también comenzar a exportar a diversos mercados. Sin embargo, a pesar de esta expansión, el país todavía depende en parte de las importaciones de gas, aunque estas han ido disminuyendo de forma constante.
Datos de la balanza energética proporcionados por la consultora Aleph Energy indican que, en términos económicos, Argentina mantiene un saldo positivo de aproximadamente 7800 millones de dólares por año. Desde 2018, las exportaciones de gas hacia países como Chile han crecido notablemente a través de gasoductos como GasAndes y el Gasoducto del Pacífico. Este año, a pesar de los desafíos invernales, las exportaciones se mantuvieron estables.
En lo que respecta a las importaciones, éstas se han utilizado principalmente para satisfacer la demanda interna durante el invierno. Se reciben buques de gas natural licuado (GNL) en la planta regasificadora de Escobar, y de forma esporádica se han utilizado gasoductos como el Juana Azurduy desde Bolivia y el El Rosal-Norandino desde Chile. Daniel Dreizzen, director de Aleph Energy, destacó que la disminución de las importaciones se debe a la creciente producción nacional y la infraestructura desarrollada en torno a Vaca Muerta.
Desde 2018, las cifras muestran una tendencia decreciente en las importaciones de gas, reflejando el fortalecimiento de las exportaciones. No obstante, se deben considerar las necesidades de abastecimiento, ya que en invierno la producción actual puede no ser suficiente para cubrir la demanda interna, lo que ocurrió durante la crisis de julio de 2025, cuando una ola de frío golpeó el país y mostró las vulnerabilidades del sistema.
Se están implementando proyectos para mejorar la infraestructura de transporte de gas, como la refacción del Gasoducto Perito Moreno, impulsada por Transportadora de Gas del Sur, y el San Matías Pipeline, que facilitará la exportación de GNL. Además, YPF tiene planes para desarrollar un nuevo gasoducto para aumentar la capacidad de exportación.
En conclusión, aunque Argentina todavía importa gas, la tendencia muestra que las exportaciones han comenzado a superar las importaciones, aunque el aumento de la demanda en invierno suele alterar este equilibrio. La evolución positiva en la producción y las obras en infraestructura están sentando las bases para un futuro energético más autosuficiente y competitivo.