Argentina retrocede en el rendimiento educativo de jóvenes de 15 años
Un nuevo informe revela que solo el 19% de los adolescentes argentinos de 15 años cumplen con los estándares educativos básicos. A pesar de tener una alta tasa de asistencia escolar, Argentina se ubica séptima entre nueve países de América Latina en el Índice de Resultados Escolares.

Según el último informe de Argentinos por la Educación, solo el 19% de los jóvenes argentinos de 15 años llegan a esa edad escolarizados, sin sobreedad y con los aprendizajes mínimos en lectura y matemáticas. Este dato se presenta en el Índice de Resultados Escolares (IRE) que evalúa la calidad educativa en nueve países de América Latina, mostrando así la precaria situación del sistema educativo argentino.
El estudio, titulado "Índice de Resultados Escolares en América Latina: ¿Calidad vs. Inclusión?", fue realizado por Martín Nistal y Lucía Vallejo y utiliza datos de las pruebas PISA 2025. A pesar de que la tasa de asistencia escolar en Argentina es del 97% en el grupo de 15 a 16 años, la calidad del aprendizaje es alarmante, ya que el país desciende en el ranking del IRE al considerar la edad y los niveles de desempeño en las materias evaluadas.
El IRE parte de tres indicadores clave: el acceso a la educación, el tiempo de permanencia en el sistema educativo y los logros en aprendizaje. Los resultados muestran que aunque la tasa de asistencia es alta, la capacidad de los alumnos para cumplir con los estándares mínimos no acompaña esta tendencia, colocando a Argentina en una situación desfavorable en la comparación regional.
En el contexto de la región, Uruguay lidera el índice con el 35% de estudiantes que llegan a los 15 años en tiempo y forma, seguido por Chile con un 34%. Argentina cae por debajo de países como Brasil y Perú, que a pesar de tener menores PIB per cápita, superan a Argentina en el índice de escolarización y aprendizaje.
El informe también destaca un marcado deterioro en la situación educativa argentina. En 2009, el 26% de los adolescentes cumplía con las condiciones necesarias, tasa que ha ido disminuyendo desde entonces. En comparación, otros países de la región han visto un incremento en la asistencia escolar, mientras que Argentina ha mantenido una alta tasa de escolarización pero sin mejorar en el rendimiento académico.
Este panorama educativo plantea un reto significativo para los responsables de políticas en Argentina, quienes deberán abordar no solo el acceso a la educación, sino también mejorar la calidad del aprendizaje y los resultados académicos. El informe enfatiza que el desafío va más allá del simple aumento de la matrícula escolar, siendo crucial asegurar que los estudiantes realmente adquieran los conocimientos necesarios.
En resumen, la situación educativa en Argentina exige una reflexión sobre las estrategias implementadas para revertir este descenso en los resultados y alinear el sistema educativo con las necesidades del siglo XXI, considerando la creciente demanda de competencias en un mundo cada vez más complejo.