Armando Benedetti se declara un "cadáver político" y planea un retiro permanente
Armando Benedetti, actual ministro del Interior de Colombia, ha expresado su deseo de retirarse de la vida política, declarándose un "cadáver político" y asegurando que no tienen intenciones de regresar a cargos públicos.

El ministro del Interior de Colombia, Armando Benedetti, ha dejado claro que se encuentra en un proceso de retirada de la política. En declaraciones recientes, describió su estado actual como el de un "cadáver político", señalando su falta de fuerzas y ganas para continuar involucrado en la actividad política.
Benedetti, quien sirvió bajo la presidencia de Gustavo Petro, ha optado por mantenerse al margen de los debates parlamentarios que se están gestando a medida que se aproxima la nueva administración encabezada por Abelardo de la Espriella, electo para asumir el 7 de agosto de 2026. A diferencia de su rol activo en el gabinete anterior, donde no dudó en expresar su opinión en diversos temas, su silencio ahora refleja una decisión consciente de no intervenir en los asuntos legislativos actuales.
El ministro ha indicado que desde mayo de 2026 ha evitado la atención mediática y que se encuentra "madurando" en su perspectiva política. Confirmó que se alejará de la política de manera permanente y no tiene planes de volver a ocupar ningún cargo público en el futuro. Esta declaración marca un cambio significativo, dado que previamente había mostrado interés en postularse para la Alcaldía de Barranquilla.
A medida que se acerca el traspaso de poder, Benedetti ha enfatizado que no tiene contacto con los actuales miembros del Congreso, lo que busca reforzar su mensaje de que no busca influir en el nuevo gobierno ni en la formación de alianzas en el Legislativo. Aseguró no conocer a muchos de los legisladores y que su único enfoque en este momento es gestionar su salida del cargo.
Benedetti también ha tenido que desmentir rumores sobre su supuesta intervención para que la posesión del nuevo presidente no se lleve a cabo en el lugar habitual, subrayando su intención de no participar en ninguna estrategia política relacionada con el traspaso de poder.
Estos comentarios y su decisión de retirarse de la vida política reflejan un momento crítico no solo para el funcionario, sino también para el contexto político colombiano, que se enfrenta a una nueva administración y a un Congreso que comienza a formarse. La situación del país en los próximos meses dependerá en gran medida de las decisiones que tomen los nuevos actores políticos instalados en el Congreso.