Artesana mapuche revitaliza la platería ancestral para su comunidad
Verónica Quintupuray, de la comunidad mapuche Lof Quintupuray, se destaca por revitalizar la platería ancestral, un arte históricamente dominado por hombres. A través de su emprendimiento, busca empoderar a las mujeres en la transmisión de la cultura y los saberes de su pueblo.

Verónica Quintupuray, una joven de 41 años proveniente de la comunidad mapuche Lof Quintupuray, está comprometida con la revitalización de la cultura mapuche a través de la platería. Este oficio, que durante más de un siglo fue predominantemente masculino, ha encontrado en ella una representante que enfrenta esta tradición a partir de su pasión por el arte y la artesanía.
"Inarümen rütxan", cuyo significado en lengua mapuche evoca la creación de conocimiento y la forja del metal, es el nombre de su emprendimiento. Quintupuray propone que cada pieza de platería no es un mero objeto decorativo, sino un símbolo de protección y filosofía que refleja una conexión profunda con la naturaleza y la cosmovisión de su pueblo. En este sentido, su obra se convierte en un vehículo para transmitir valores culturales y espirituales.
Desde su taller, ubicado en el Lago Correntoso, cerca de Villa La Angostura, ha realizado un esfuerzo notable para aprender las técnicas necesarias y adquirir las herramientas adecuadas. Este proceso de aprendizaje no sólo ha implicado la práctica de la orfebrería, sino también la investigación sobre la cultura mapuche y la conexión que cada pieza tiene con su tradición. Ha contado con el apoyo de diversos artesanos, tanto mapuches como no mapuches, lo que evidencia el valor de la colaboración en la preservación del patrimonio cultural.
Quintupuray integra técnicas ancestrales con enfoques contemporáneos, lo que le permite acercarse a un público más amplio. Utiliza diferentes metales, como plata 925 y bronce, y combina técnicas de telar mapuche con el uso de mostacillas y piedras. Su objetivo es que su arte no solo celebre la herencia cultural, sino que también se convierta en una forma viable de economía sustentable para su comunidad.
El desarrollo de su emprendimiento también ha involucrado la capacitación en el uso de herramientas digitales y el marketing en redes sociales. Su trabajo ha sido reconocido a nivel provincial, siendo seleccionada entre los 30 mejores emprendimientos por el Banco Patagonia, lo que resalta su potencial y el interés por la cultura mapuche en el ámbito contemporáneo.
Además de ofrecer piezas para ceremonias con un simbolismo particular, Verónica se enfoca en crear un incierto de empoderamiento para las mujeres de su comunidad, alentándolas a conectar con sus raíces y a perpetuar los saberes ancestrales. Así, su labor no solo contribuye a la revitalización de la artesanía, sino también a la reivindicación del papel de la mujer en la cultura mapuche, creando un legado que trasciende generaciones.
Este esfuerzo de Quintupuray no solo representa un acto individual de recuperación cultural, sino que es parte de un movimiento más amplio que busca revalorizar y visibilizar la riqueza de las tradiciones mapuches en la Argentina. La platería se transforma así en un símbolo de resistencia y orgullo por la identidad mapuche, fundamental en la actualidad del pueblo y su legado para el futuro.