Artesano cordobés teje un poncho para el papa León XIV
Un joven artesano cordobés dedicó ocho meses a la creación de un poncho homenaje para el papa León XIV, a entregarse durante su visita a Argentina. La pieza, que incorpora símbolos ancestrales, busca fortalecer la identidad cultural de los pueblos originarios.

Un joven artesano de la comunidad indígena Unión en Córdoba, conocido como Erick, ha estado trabajando durante ocho meses en la confección de un poncho que será entregado al papa León XIV el 10 de noviembre, durante su visita a la provincia. Esta prenda no solo es un regalo, sino que también simboliza la reivindicación de las tradiciones de los pueblos originarios, un aspecto fundamental para Erick y su comunidad.
Nacido en el paraje de Pachango, Erick fue elegido para representar a Córdoba en este importante acontecimiento. La pieza que ha creado recupera técnicas ancestrales y simbolismos sagrados para su pueblo, destacando la importancia de preservar la identidad cultural. "Estoy muy agradecido con la provincia porque me haya tenido en cuenta para representarla. La simbología que hemos incluido es sagrada para nuestro pueblo", comentó el artesano.
El proceso de confección ha sido meticuloso; solo falta agregar los flecos que bordearán la prenda, cada uno con un significado especial en la tradición textil. Según Erick, la longitud de los flecos representa simbólicamente la jerarquía y la distancia respecto a las labores cotidianas. Esta atención al detalle resalta el profundo respeto por la cultura ancestral en su trabajo.
Inicialmente, Erick había considerado usar lana de oveja, pero optó por la fibra de llama y algodón, buscando no solo mejorar la calidad del poncho, sino también fomentar estas industrias locales. De este modo, también promueve la valoración de las producciones textiles de la región, en un contexto donde la artesanía puede ser un recurso significativo para las comunidades originarias.
Además de crear el poncho para el pontífice, Erick se compromete a mantener vivas las técnicas textiles que representan una parte integral de la historia de los pueblos indígenas en Argentina y América Latina. Actualmente, hay alrededor de ocho personas en su valle dedicadas a este oficio, encargados de conservar conocimientos que se han transmitido por generaciones.
Con el fin de los trabajos, Erick se prepara para los últimos detalles con la expectativa de presentar su obra al papa. Este acto no solo será un reconocimiento a su esfuerzo, sino también una oportunidad para que la historia y las tradiciones de las comunidades originarias de Córdoba sean visibilizadas en un evento de magnitud internacional.