Asalto a familia con hijos a bordo: delincuentes robaron su auto
En Ramos Mejía, una familia fue asaltada por delincuentes armados que robaron su auto con sus tres hijos pequeños en el interior. Los padres lograron sacar a los niños a tiempo y el vehículo fue recuperado por la policía posteriormente.

Un violento asalto se produjo en la intersección de las calles 25 de Mayo y Esquiú en Ramos Mejía, donde un grupo de delincuentes armados interceptó a una familia que se encontraba en su automóvil junto a sus tres hijos, de entre 2 y 6 años. Los padres pudieron sacar rápidamente a los niños del vehículo, pero los delincuentes escaparon con el auto. El hecho fue registrado por cámaras de seguridad de la zona, lo que permitió a las autoridades tener imágenes del momento del asalto.
El episodio se desató cuando la familia llegó a la localidad para visitar una nueva vivienda, actualmente en proceso de refacción. Tras el asalto, la madre del grupo empezó a gritar desesperadamente pidiendo ayuda a los vecinos, quienes acudieron de inmediato en asistencia. Afortunadamente, la policía recuperó el vehículo poco después del incidente, aunque esto no ha calmado las preocupaciones de la comunidad.
Los vecinos de la zona manifestaron su inquietud, afirmando que este tipo de robos no son acontecimientos aislados. Denunciaron que en las últimas semanas ha habido un aumento en la cantidad de robos en las calles cercanas, un problema que persiste desde hace varios años. Muchos residentes coincidieron en que la zona ha adquirido la reputación de ser "la cuadra de los robos".
Uno de los testigos afirmó que han registrado a muchos de los delincuentes en videos de otros asaltos, lo que sugiere que existe un patrón de criminalidad persistente. Además, los vecinos relataron una técnica común utilizada por los delincuentes para determinar si una casa está deshabitada, que consiste en dejar volantes en las puertas de las propiedades. Si el volante permanece allí al día siguiente, interpretan que no hay ocupantes.
El perfil de los delincuentes ha generado preocupación, puesto que muchos de ellos son jóvenes que pueden pasar desapercibidos entre la comunidad. Una vecina mencionó que a menudo parecen estudiantes regresando de la escuela, lo que dificulta aun más su identificación y captura.
La situación en el barrio ha hecho que los habitantes se organicen para reforzar la seguridad, impulsando medidas de prevención y vigilancia entre los vecinos, ante el temor de que estos episodios se repitan. La colaboración con las autoridades locales también es clave para enfrentar este creciente problema de inseguridad en la zona.