Asesinan a un hombre en un lavadero: cámaras de seguridad desaparecieron
Un brutal asesinato sacudió La Matanza, donde un hombre fue abatido mientras comía en la calle. Las circunstancias del crimen, así como la desaparición de las cámaras de seguridad, generan múltiples hipótesis.

En un hecho trágico y violento, Juan Manuel Oviedo, de 36 años, fue asesinado a tiros mientras consumía un pancho frente a un lavadero en La Matanza. El incidente ocurrió cuando dos individuos, a bordo de un vehículo de color verde, se le acercaron y dispararon tres veces. Aunque fue trasladado al Hospital Simplemente Evita, la víctima falleció a causa de las heridas infligidas. Este hecho ha llevado a las autoridades a investigar el caso bajo la fiscalía de Diego Rulli, ante el aumento de la criminalidad en la zona.
Los primeros indicios apuntan al propietario del lavadero, quien es amigo de la víctima y actualmente se encuentra prófugo. Al ser interrogado por la policía, proporcionó un relato alternativo, sugiriendo que el ataque no fue un encargo de sicarios, sino el desenlace de un altercado por una bicicleta que había sido robada. La hermana de Oviedo también confirmó que recibió información similar, intensificando la incertidumbre en torno a lo sucedido.
Sin embargo, la policía ha expresado su desconfianza sobre esta versión y ha procedido a realizar una inspección en el lavadero, donde se hallaron evidencias que contradicen el testimonio inicial. Concretamente, fueron encontradas casquillos de bala en el lugar, lo que sugiere que pudo haber habido disparos desde el interior del local. Adicionalmente, se detectó que las cámaras de seguridad habían sido retiradas y los dispositivos de grabación (DVR) habían sido dañados, lo que genera serias dudas sobre la naturaleza del hecho.
Los investigadores continúan explorando varias teorías sobre el crimen, incluyendo la posibilidad de que Oviedo había acudido a ayudar a su amigo, quien podría haber estado involucrado en actividades ilícitas relacionadas con el narcotráfico. Dentro de este contexto, el fiscal Rulli ha ordenado la realización de pruebas para determinar si la víctima había disparado un arma, así como también a un sobreviviente del ataque que se encuentra internado.
El clima de inseguridad en la región se ha intensificado, y la comunidad expresa su preocupación. El fenómeno del crimen organizado y las violencias cotidianas han generado un ambiente de temor entre los vecinos, que son testigos de asesinatos frecuentes en la zona. Los hechos de inseguridad han dejado a muchos residentes sin respuestas claras y con la necesidad de evaluar cómo proceder ante esta situación alarmante.