Asesinato del pastor Lucas Martínez Moncaris conmociona Cartagena
Lucas Martínez Moncaris, un pastor y líder comunitario de 56 años, fue asesinado en Cartagena, un hecho que ha causado gran conmoción en la comunidad. La Policía investiga el crimen mientras la comunidad se encuentra consternada por la violenta pérdida.

El asesinato de Lucas Martínez Moncaris, un pastor evangélico de 56 años, ocurrió en la madrugada del 23 de julio de 2026 en el barrio Arroz Barato de Cartagena. Varias detonaciones alertaron a los vecinos, quienes encontraron a la víctima con múltiples heridas de bala. Martínez era conocido en la comunidad no solo por su labor religiosa, sino también por su activa participación en mejoras sociales y comunitarias.
Originario del corregimiento de Bocachica, Martínez había trabajado incansablemente en la comunidad, promoviendo diversas iniciativas junto a su esposa para mejorar la calidad de vida de sus vecinos. A pesar de su rol en la comunidad, las autoridades confirmaron que contaba con antecedentes penales por delitos de acceso carnal violento y amenazas, aunque aún no está claro si estos antecedentes están conectados con su asesinato.
La Policía Metropolitana de Cartagena ha iniciado una investigación para esclarecer el crimen, realizando inspecciones en el lugar y recolectando testimonios de los residentes. Se sabe que dos hombres en motocicleta fueron vistos huyendo del sitio del ataque, y las autoridades apelan a la comunidad para obtener información que facilite la identificación de los responsables.
La comunidad de Ebenezer, donde Martínez desarrollaba gran parte de su labor, ha expresado su dolor en redes sociales, evidenciando el impacto que su pérdida ha tenido en quienes lo conocían. Un amigo cercano compartió su pesar por la muerte del pastor, señalando el vacío que deja su ausencia en la vida de muchos.
Este tipo de violencia en Cartagena resalta las preocupaciones sobre la seguridad ciudadana en Colombia, donde los crímenes violentos, incluidos los asesinatos de líderes comunitarios, han sido una constante preocupante. La reciente violencia también cuestiona la estabilidad social de la región, en un contexto en el que los habitantes buscan un entorno más seguro para vivir.
A medida que avanza la investigación, la respuesta de la comunidad y las autoridades será crucial para garantizar justicia y volver a restaurar la paz en el barrio. La situación refleja un problema mayor en el país, donde la violencia sigue afectando a comunidades vulnerables, particularmente a aquellos que trabajan por el bienestar social.