Aspirantes admitidos protestan en la UNAM por examen de control
Cerca de 300 aspirantes admitidos en la UNAM han convocado a una marcha pacífica para el próximo lunes, buscando evitar la aplicación de un examen de control que consideran injusto.

Cientos de aspirantes admitidos en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) se preparan para realizar una marcha pacífica el próximo lunes, con el objetivo de exigir la conservación de sus lugares en la institución. El evento, que se llevará a cabo al mediodía, se origina a raíz de la reciente decisión de la universidad de aplicar un examen adicional de control a los estudiantes seleccionados a través de la prueba de admisión.
Los organizadores de la marcha, que prevén la participación de alrededor de 300 jóvenes, convocaron a sus pares a unirse respetuosamente a la manifestación. En el volante que circula en redes sociales, enfatizan su preocupación y solicitan que se respete el esfuerzo realizado para obtener su lugar legítimamente en la UNAM mediante el examen correspondiente. En su comunicado, insisten en que no deberían someterse a una evaluación adicional, dado que ya cumplieron con los requisitos establecidos.
La decisión de implementar este examen de control fue anunciada por el rector de la UNAM, Leonardo Lomelí Vanegas, y tiene como propósito validar que los estudiantes seleccionados cuenten con el perfil adecuado para el ingreso. Esta medida ha generado un fuerte descontento entre los aspirantes, quienes han expresado su incredulidad respecto a la capacidad de la universidad para llevar a cabo la calificación de un número tan elevado de exámenes en un corto plazo.
Además de la manifestación programada, los aspirantes se encuentran en proceso de elaboración de un pliego petitorio que planean presentar a las autoridades académicas. De igual forma, están considerando la posibilidad de bloquear calles cercanas a la universidad como una forma de presión hasta que las autoridades escuchen sus demandas.
La inquietud de los estudiantes se ha visto incrementada por la reciente renuncia de la primera secretaria general de la UNAM, Patricia Dávila, quien fue reemplazada por Javier de la Fuente Hernández, lo que añade un contexto de cambio institucional en la máxima casa de estudios. La presión sobre la administración de la universidad se intensifica en medio de un ambiente donde los aspirantes sienten que sus derechos están en juego.
En declaraciones de algunos estudiantes, como Vanessa, quien se encuentra en un proceso de cambio de carrera, la incertidumbre sobre el futuro académico se ha transformado en una fuente de estrés, dado que no hay claras orientaciones de parte de la universidad sobre cómo manejar la situación que enfrenta cada uno de ellos después del anuncio del examen de control. Esta problemática refleja una tensión creciente entre las expectativas de los aspirantes y las políticas implementadas por la UNAM, generando un ambiente de conflicto que promete continuar en las próximas semanas.