Ataque ucraniano a empresa militar rusa a 800 km de Moscú
Un misil de crucero ucraniano impactó en la mañana del 24 de julio en la planta Avitek, productora de componentes militares rusos, en Kírov. Hay reportes de víctimas y la asistencia de servicios de emergencia está en curso.

El 24 de julio, un ataque con un misil de crucero ucraniano, conocido como Flamingo, impactó en la planta Avitek, situada en Kírov, a 800 kilómetros al noreste de Moscú. Este complejo industrial se dedica a la fabricación de misiles antiaéreos y otros componentes para la defensa militar rusa. El gobernador de la región, Alexander Sokolov, confirmó la ocurrencia del ataque en sus redes sociales, señalando que hay víctimas y que todos están recibiendo atención médica.
El ataque tuvo lugar en la mañana, aproximadamente a las seis hora local, y fue corroborado por testigos que informaron sobre la explosión generada por el misil. Canales de Telegram y medios rusos atribuyen el ataque a los misiles de crucero Flamingo, affirmando que la empresa Fire Point, basada en Ucrania, compartió imágenes del lanzamiento justo antes del impacto.
La planta Avitek es conocida por su producción de tecnología de doble uso, la cual incluye componentes para sistemas de defensa antiaérea, así como partes aeronáuticas cruciales para la industria militar. Entre sus productos se encuentran elementos para el sistema de defensa aérea Tor y componentes para los misiles Kh-101 y Kh-59M2. Además, también fabrican asientos eyectables utilizados en cazas rusos como el Su-34 y el Su-57.
Desde el inicio del conflicto en Ucrania en 2022, la empresa Avitek ha estado señalado y sancionada internacionalmente por su implicación en la producción de armamento. Este ataque representa un claro signo de escalada en la guerra, con Ucrania dirigiendo sus esfuerzos no solo hacia objetivos militares en el frente, sino también hacia instalaciones industriales que son fundamentales para el esfuerzo bélico ruso.
Por otra parte, el Ministerio de Defensa de Rusia informó que durante la noche previa al ataque, sus defensas antiaéreas lograron interceptar un total de 571 drones ucranianos en diversas regiones, lo que refleja una intensa actividad militar en el área. Se ha reportado el derribo de drones en regiones como Belgrado, Briansk y en la península de Crimea, mostrando la extensión del conflicto en el territorio ruso y ucraniano.
Este ataque, así como las acciones defensivas rusas, ponen de manifiesto la persistencia del conflicto y la búsqueda de ambos bandos por mantener la iniciativa en el campo de batalla. La situación sigue siendo volátil y se espera que las respuestas y contra-ataques continuen en un contexto de escalada militar.