Atenea, la ballena franca austral que cruzó de Atlántico a Pacífico
Atenea, una ballena franca austral, realizó un asombroso recorrido de 2.700 kilómetros desde el Golfo Nuevo hasta la costa chilena. Este viaje, inédito y documentado por científicos, revela datos sobre el comportamiento migratorio de la especie.

Atenea, una ballena franca austral, ha sorprendido a los investigadores con su migración inusual que abarca más de 2.700 kilómetros. Este viaje tuvo inicio en el Golfo Nuevo, en la Península Valdés, y finalizó en la costa del Pacífico chileno tras atravesar el Cabo de Hornos. Este hecho ha sido monitoreado a través de un dispositivo de seguimiento satelital que los científicos del Centro Nacional Patagónico y del proyecto Siguiendo Ballenas colocaron en el ejemplar en 2023. Aunque el rastreo se detuvo después de 26 días, los datos obtenidos son de gran relevancia para comprender mejor el comportamiento migratorio de estas ballenas.
Santiago Fernández, becario del Centro para el Estudio de los Sistemas Marinos, explicó que este tipo de migraciones son comunes cuando las ballenas se trasladan a áreas de alimentación tras su periodo de reproducción en el Golfo Nuevo. Sin embargo, el caso de Atenea destaca por la extensión de su trayecto y por ser la primera ballena franca documentada que viajó hacia el Pacífico sur. El promedio diario de su viaje fue de 112,95 kilómetros, revelando patrones migratorios poco conocidos hasta ahora en esta especie.
La ballena franca austral, que se encuentra en peligro de extinción, se distribuye en el hemisferio sur con poblaciones que, a priori, no están relacionadas. Mientras que en el Atlántico Sur hay cerca de 5,000 ejemplares, en el Pacífico, particularmente en la población chilena y peruana, se estima que quedan alrededor de 70 individuos. Este tipo de investigaciones son críticas para entender las dinámicas entre las poblaciones, especialmente al contemplar elementos como la genética de Atenea en comparación con otras poblaciones.
La muestra de ADN obtenido de Atenea, analizada en el laboratorio Generis de Comodoro Rivadavia, está siendo estudiada para determinar su vinculación genética y su relación con otras poblaciones. Estos hallazgos no solo son importantes para la biología de conservación, sino que también ofrecen una visión más amplia sobre la conectividad entre las diferentes poblaciones de ballenas francas. La información recopilada a partir de este estudio servirá para avanzar en esfuerzos de conservación y gestión de especies en peligro, fundamental para garantizar la supervivencia de la ballena franca austral en su hábitat natural.
El monitoreo de Atenea podría sentar un precedente en el estudio de migraciones de esta especie, proporcionando datos cruciales que podrían ayudar a los científicos a entender cómo utilizan diversas áreas. Esto es clave para la conservación, dado que las ballenas pasan por diferentes ecosistemas que podrían influir en su salud y en el tamaño de sus poblaciones.