Aumenta a 781 el número de muertos por riadas en Nepal
El número de víctimas por las inundaciones en Nepal ha alcanzado las 781 personas fallecidas, mientras que se reportan 2.502 desaparecidos. Las autoridades mantienen la alerta por posibles nuevas inundaciones debido a la crecida del río Bhotekoshi.

Las riadas ocurridas en Nepal han dejado un saldo alarmante de 781 muertos y 2.502 personas desaparecidas, según informaron este domingo las autoridades de gestión de emergencias. Esta catástrofe, que se produjo en la frontera entre Nepal y China, ha forzado a las autoridades a emitir alertas sobre la posibilidad de nuevas inundaciones debido a la creciente preocupación por el nivel del río Bhotekoshi.
Los informes desde China también indican que allí se han confirmado 16 fallecimientos y 546 desaparecidos, lo que eleva la cifra total de víctimas a 797 muertos y 3.048 desaparecidos. Este dramático panorama ha desencadenado un operativo de rescate en varias regiones, donde se han reportado daños severos en la infraestructura y viviendas.
En la zona de Dhading, una de las más afectadas, los residentes comienzan a regresar a sus hogares destruidos para intentar recuperar lo poco que queda. Imágenes de la destrucción muestran a las personas trabajando arduamente para limpiar el barro y los escombros que han invadido sus propiedades. Entre los que regresaron, algunos han tenido la suerte de encontrar objetos rescatables, mientras que otros luchan por recuperar lo que pueden tras la devastación.
Las autoridades han enviado mensajes de advertencia a los teléfonos móviles de los habitantes de las áreas impactadas, instándolos a mantenerse alerta ante la posibilidad de que las lluvias continúen generando desbordes en los cursos de agua. También se están realizando esfuerzos para despejar rutas importantes, como la que conecta Katmandú con las localidades más damnificadas, facilitando así el acceso a los equipos de rescate y ayuda humanitaria.
Las inundaciones, que se desencadenaron en medio de condiciones climáticas extremas, han dejado a comunidades enteras desbordadas y con pocas opciones para recuperarse. La situación sigue siendo crítica, y las autoridades nepalíes continúan evaluando el impacto completo de la emergencia, así como los caminos a seguir para brindar asistencia a las víctimas de esta tragedia.