Aumenta el turismo interno, pero se reduce el gasto en la Patagonia
Durante los primeros siete fines de semana largos de 2026, se observó un aumento en el turismo interno, con más de 11 millones de viajeros. Sin embargo, este incremento no se tradujo en un mayor gasto diario, que cayó un 13,2% en comparación con el año anterior.

En el marco de los primeros siete fines de semana largos de 2026, Argentina recibió a 11.448.694 turistas, quienes permanecieron en promedio 2,4 días en sus destinos. A pesar de este auge en la cantidad de visitantes, el gasto diario por turista se redujo a 110.300 pesos, lo que generó un impacto económico acumulado de aproximadamente 3,08 billones de pesos.
Un análisis de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) revela que, durante el último fin de semana largo, que abarcó el feriado por el Paso a la Inmortalidad del General José de San Martín, 1.074.171 personas viajaron por todo el país. Esto representó un crecimiento del 24,2% en relación al mismo período del año anterior. Sin embargo, la estadía promedio se redujo de 2,3 días a 2 días, reflejando una tendencia hacia viajes más breves y un consumo menor por parte de los turistas.
El gasto total también disminuyó un 6,3% en términos reales, sugiriendo que aunque más personas se desplazan, su capacidad de gasto es limitada. Las reservas anticipadas han sido moderadas, y muchos viajantes optaron por programar sus escapadas con poco tiempo de antelación. Predominan las excursiones cercanas y las actividades de corta duración, donde el presupuesto disponible influye considerablemente en las decisiones.
En la región patagónica, algunos destinos exhibieron un desempeño destacado. San Carlos de Bariloche, por ejemplo, casi alcanzó una ocupación hotelera del 100%, impulsada por las nevadas y la celebración de la Fiesta de la Nieve. Por su parte, Ushuaia reportó un 81% de ocupación, beneficiándose del movimiento turístico propio de la temporada invernal.
El interés por eventos culturales y actividades recreativas también jugó un rol crucial en el atractivo de diversas localidades. Mientras Bariloche y Ushuaia prosperaban, otras áreas como el Norte, con Jujuy y sus festividades, y la provincia de Mendoza, incrementaron su ocupación con propuestas turísticas variadas, desde enoturismo hasta actividades de montaña.
Aunque varios destinos en la provincia de Buenos Aires mostraron resultados mixtos, localidades como Tandil alcanzaron el 90% de ocupación, mientras las cifras fueron menos favorables en Mar del Plata. Estos resultados evidencian que, a pesar del mayor número de turistas, el patrón de consumo cambia, requiriendo un análisis más profundo para ajustarse a las nuevas realidades del turismo interno.