Aumenta la cantidad de personas en situación de calle en Comodoro Rivadavia
La llegada del invierno ha agudizado la problemática de las personas en situación de calle en Comodoro Rivadavia, donde se identifican más de 200 afectados. Claudio Rogge, del Albergue Alternativa, denuncia la falta de recursos y espacios adecuados para brindar asistencia.

La llegada de las bajas temperaturas en Comodoro Rivadavia ha puesto de manifiesto la crítica situación de las personas que habitan en la calle. Según Claudio Rogge, referente del Albergue Alternativa, actualmente hay más de 200 personas en esta situación, un número que sigue en aumento debido a la escasez de recursos y a la creciente presión sobre las organizaciones sociales locales. Los voluntarios trabajan arduamente para ofrecer abrigo y alimentos, pero se ven desbordados por la demanda.
Rogge señala que a pesar de los esfuerzos de diversas instituciones, incluidas iglesias y organizaciones no gubernamentales que abren sus puertas temporalmente, estos esfuerzos son insuficientes para enfrentar la magnitud del problema. El escenario invierno 2026 se presenta más complejo que en años anteriores, poniendo en riesgo la vida de quienes están expuestos a las inclemencias del tiempo.
Un aspecto alarmante que menciona el referente es que muchas personas han comenzado a refugiarse en viviendas abandonadas para escapar del frío extremo, lo que indica un cambio en los patrones de cómo las personas sin hogar manejan sus condiciones. Estas viviendas se convierten en refugios temporales donde, a menudo, se alojan grupos numerosos en condiciones de hacinamiento, lo que agrava aún más la problemática de la salud y la seguridad.
La situación se complica con el aumento del consumo de drogas y alcohol entre la población desprotegida, lo que representa un desafío adicional para quienes intentan ofrecer asistencia. Rogge menciona que la creciente inseguridad en ciertos sectores ha llevado a que los voluntarios eviten ingresar a determinadas áreas, limitando así la ayuda que se puede proporcionar.
Además de una mayor cantidad de alimentos y abrigo, destaca la urgencia de facilitar acceso a sanitarios e higiene básica, una necesidad que lamentablemente no se está cubriendo. La falta de espacios para que las personas puedan asearse se convierte en una cuestión crítica, especialmente en invierno.
Rogge hace un llamado al Estado para que asuma un rol más proactivo en el abordaje de esta crisis, sugiriendo que la intervención gubernamental es esencial para establecer soluciones estructurales que garanticen un refugio adecuado y asistencia continua para quienes viven en situación de calle. Insiste en que, si bien las organizaciones sociales continúan haciendo su parte, la respuesta es insuficiente ante la creciente realidad de las personas sin hogar en la ciudad.
En resumen, la combinación del frío intenso, la falta de espacio y el riesgo asociado al consumo de drogas crea un cuadro desolador que requiere atención urgente por parte de las autoridades locales, así como la colaboración de la comunidad en su conjunto.