Aumentan a 1.118 los muertos por avalancha en Nepal
La avalancha de lodo en Nepal, ocurrido el 26 de agosto, dejó hasta ahora 1.118 muertos y 4.858 desaparecidos. Las autoridades y la ONU intensifican esfuerzos de rescate y asistencia.

Una semana después de la devastadora avalancha de lodo que afectó a Nepal, el número de víctimas fatales asciende a 1.118, mientras que las autoridades informan de 4.858 personas que siguen desaparecidas. Este trágico evento tuvo lugar el 26 de agosto en la región del valle del río Trishuli, que se encuentra cerca de la frontera con China. El acceso a las áreas más afectadas ha sido complicado, pero la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja (IFRC) logró comenzar a operar en el distrito de Rasuwa, uno de los lugares más golpeados por la catástrofe.
Además de la tensión en las labores de rescate, se alertó sobre los peligros que representan los cursos de agua bloqueados, que podrían desencadenar nuevas inundaciones y deslizamientos de tierra. Hasta el momento, más de 10.000 personas han sido rescatadas, entre ellas 252 extranjeros, según un comunicado del portavoz del Secretario General de la ONU, Stéphane Dujarric.
La respuesta humanitaria se ve cada vez más urgente. La ONU ha identificado que aproximadamente 65.000 personas requieren asistencia inmediata en agua, saneamiento e higiene. Asimismo, más de 22.000 niños necesitan servicios de protección, y cerca de 2.600 niños menores de cinco años podrían padecer malnutrición aguda grave. También se destaca que más de 10.000 mujeres embarazadas o lactantes necesitan apoyo nutricional significativo.
Las autoridades locales han comenzado a realizar entierros masivos de las víctimas no identificadas, siguiendo normas de salud pública, lo que ha generado un fuerte impacto en la comunidad. Cada proceso de entierro se acompaña de la recolección de muestras de ADN, con la esperanza de que esto permita a las familias recuperar y dar un último adiós a sus seres queridos.
En medio de este contexto de tragedia, más de 20.819 efectivos de seguridad están desplegados en las tareas de búsqueda y rescate, un esfuerzo que se intensifica conforme el acceso a las múltiples localizaciones afectadas mejora.
Sin embargo, las autoridades advierten que el trabajo aún no ha terminado y que las necesidades humanitarias continúan aumentando, lo que plantea un desafío importante para la comunidad internacional en el subsiguiente apoyo a Nepal en su proceso de recuperación.