Aumentan los precios de soja, trigo y maíz por factores diversos
Los precios de la soja, el trigo y el maíz están incrementando en los mercados internacionales, alcanzando cifras que no se veían hace años. Los motivos detrás de este aumento varían según el grano, influenciados por la situación geopolítica y cambios en la demanda.

En las últimas semanas, los precios internacionales de la soja, el trigo y el maíz han tenido un repunte notable en la Bolsa de Chicago, alcanzando cotizaciones máximas que no se observaban desde hace más de dos años. Por un lado, el trigo se benefició de la crisis entre Rusia y Ucrania, que ha afectado el comercio global. Por otro lado, la soja recibió un impulso por la creciente demanda de China, mientras que el maíz enfrenta una combinación de problemas climáticos y energéticos.
El trigo, en particular, ha subido su precio debido a serios obstáculos en el flujo de exportaciones desde Rusia y Ucrania, que representan un tercio de las ventas globales de este grano. En la actualidad, el contrato de septiembre en Chicago cerró a US$268,41 por tonelada, marcando su mayor nivel desde el año 2024. Esta subida se debe principalmente a las interrupciones en el transporte de mercancías, a consecuencia del conflicto bélico que impide el normal funcionamiento de los puertos en estos países.
Los ataques en puertos y buques han complicado significativamente la exportación de la producción agrícola. En Ucrania, cerca de 90% de sus exportaciones agrícolas dependen de los puertos del Mar Negro, que actualmente se ven obstaculizados. La escasez de opciones de transporte ha resultado en una acumulación de buques, con alrededor de 70 barcos esperando en el canal de Sulina para cargar en terminales ucranianas.
Además, Rusia también ha enfrentado problemas en su infraestructura exportadora, ya que un ataque con drones dañó una de las principais terminales de grano del puerto de Novorossiysk, lo cual podría prolongar las reparaciones por hasta cuatro meses. Esta terminal tiene la capacidad de despachar aproximadamente 7,1 millones de toneladas anuales, lo que representa cerca del 14% de las exportaciones de granos rusas.
Por su parte, la soja ha visto un aumento en su demanda desde China, llevando su precio de septiembre a US$460,86 por tonelada, y el contrato de noviembre alcanzó US$465,18. Aunque estas cifras son positivas para el mercado argentino, todavía se encuentran por debajo de los máximos históricos alcanzados en diciembre de años anteriores.
El aumento en los apreciados precios de estos commodities es un aliciente para el sector agrícola argentino, que busca beneficiarse de las tendencias del mercado. Sin embargo, los desafíos en la producción y logística, junto con la variabilidad climática, siguen representando una preocupación para los productores a la hora de planificar sus cosechas futuras. A medida que la situación geopolítica evoluciona, será clave monitorear cómo estos factores impactan en el comercio y precios globales.