Aumento de aranceles de EE. UU. a Brasil podría impactar a Argentina
La reciente imposición de un arancel del 25% por parte de Estados Unidos a la mayoría de los productos brasileños podría tener efectos colaterales en la economía argentina, especialmente en ciertos sectores que buscan redirigir sus excedentes hacia el mercado local.

El gobierno de Estados Unidos anunció un arancel del 25% sobre la mayoría de los productos importados de Brasil, aunque el impacto directo sobre el comercio bilateral y la economía brasileña sería relativamente limitado. Sin embargo, esto puede tener repercusiones importantes para Argentina, ya que algunos sectores brasileños podrían buscar reorientar sus exportaciones hacia el mercado argentino como consecuencia de esta medida.
Según estimaciones del director de negocios de la consultora Abeceb, Gustavo Perego, la reducción de las exportaciones brasileñas hacia Estados Unidos estaría en un rango de entre 700 y 1.000 millones de dólares anuales. Este monto representa apenas entre el 1,8% y el 2,6% del total de las ventas brasileñas a ese país, lo que está bastante por debajo de los cálculos realizados por el gobierno brasileño y la Cámara de Comercio de EE. UU. en Brasil. Esto sugiere un escenario donde los efectos económicos son manejables para Brasil, pero genera un abanico de oportunidades para Argentina.
Los sectores que podrían verse más afectados por la imposición de aranceles son textiles, calzado, muebles, así como papel y celulosa. Estos productos, que podrían dejar de ser competitivos en el mercado estadounidense, podrían orientarse al mercado argentino en busca de nuevas oportunidades de ventas. Aunque la maquinaria agrícola también podría sentirse impactada, su integración con la economía argentina limita el alcance de este efecto.
Además, es relevante el contexto político que rodea esta medida. El secretario de Estado, Marco Rubio, expresó que estas sanciones también son una estrategia para presionar a Brasil en negociaciones más amplias sobre comercio y propiedad intelectual, indicando que la política juega un papel crucial en el alcance de estas medidas.
Perego enfatizó que el impacto de estas nuevas sanciones es menor al generado en años anteriores, aunque generará una atención mediática considerable, en especial con las elecciones presidenciales brasileñas a la vista. La reacción de Lula da Silva frente a estas sanciones es parte de un argumento político que podría llevarlo a posicionarse como un defensor de la soberanía brasileña, al tiempo que señala a sus opositores como cómplices de influencias externas.