Aumento de boletos de colectivo en Buenos Aires supera seis veces la inflación
Desde el inicio del gobierno de Javier Milei en diciembre de 2023, los precios de los boletos de colectivo en Buenos Aires han aumentado considerablemente, superando ampliamente la inflación. Este incremento ha impactado en los usuarios del AMBA, donde los precios varían según la jurisdicción del servicio.

A partir de diciembre de 2023, cuando Javier Milei asumió la presidencia, el costo del boleto de colectivo en la provincia de Buenos Aires experimentó un aumento drástico. Inicialmente, el pasaje mínimo en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) era de $52,96 para viajes cortos, pero desde entonces ha escalado vertiginosamente, llegando a valores que alcanzan hasta los $1.215,09 en las líneas provinciales.
Este proceso de aumento tarifario comenzó con un ajuste inicial que iba a entrar en vigencia el 1° de enero de 2024; sin embargo, se pospuso y los precios continuaron su tendencia ascendente. Actualmente, la tarifa mínima varía dependiendo de la jurisdicción: los colectivos que conectan con la Ciudad Autónoma de Buenos Aires tienen un boleto mínimo de $920,48, mientras que los de jurisdicción nacional comienzan en $742,81.
Es relevante destacar que el análisis de estos aumentos se basa en los indicadores de inflación hasta agosto de 2024. De acuerdo con datos del Indec, la inflación acumulada entre noviembre de 2023 y agosto de 2024 fue del 336%. Comparado con el aumento en el precio del boleto de las líneas provinciales, que ha sido de 1.998,16% en el mismo período, se observa que este incremento tarifario supera la inflación en 1.662 puntos porcentuales. Esto significa que el costo del boleto de colectivo ha incrementado 5,94 veces más que el índice de precios.
En el caso de los pasajes de CABA y las líneas nacionales, aunque los aumentos fueron también significativos, fueron más moderados, con incrementos registrados del 1.510,4% y 1.302,5% respectivamente, aún superiores a la inflación.
Los incrementos en tarifas de colectivos han sido justificados por el gobierno como parte de una corrección de precios que habían quedado rezagados debido a la falta de ajustes automáticos por el IPC en años anteriores. La interrupción de la actualización automática y la demora en el pago de subsidios son factores que han contribuido a esta situación.
Este significativo ajuste tarifario en el transporte público ha generado preocupaciones sobre el impacto en los usuarios, en especial en un contexto donde la inflación sigue afectando el poder adquisitivo de la población. Con estos números en mente, los próximos meses serán cruciales para observar cómo el gobierno manejará la relación con las empresas de transporte y el impacto en la calidad de vida de los ciudadanos.