Aumento de casos de autolesiones en niños en Comodoro Rivadavia
En el marco del Día Mundial de la Prevención del Suicidio, se alertó sobre el incremento de autolesiones en niños de 12 a 14 años en Comodoro Rivadavia. Esta situación demanda atención y apoyo por parte de la comunidad.

La reciente campaña de concienciación del equipo de Salud Mental del Hospital Regional de Comodoro Rivadavia, realizada con motivo del Día Mundial de la Prevención del Suicidio, ha puesto en relieve la creciente problemática de las autolesiones en niños de 12 a 14 años. Durante la jornada, se ofreció información sobre señales de alerta y pautas de acompañamiento para quienes puedan estar atravesando situaciones de crisis.
La licenciada Alejandra Duarte, responsable de la División de Enlace de Salud Mental, destacó que la comunidad muestra cada vez más voluntad para hablar sobre salud mental, un tema que antes era considerado tabú. En este contexto, la campaña resultó en la participación activa de jóvenes y adultos, quienes acercaron consultas sobre cómo apoyar a personas en crisis y dónde buscar ayuda profesional.
Los registros de suicidio en Chubut y el crecimiento de consultas por autolesiones representan un llamado de atención. Duarte señaló que, aunque históricamente estas situaciones eran más frecuentes entre adolescentes, ahora se ha detectado un aumento alarmante de casos en niños de entre 12 y 14 años. Las razones detrás de este fenómeno son diversas e incluyen factores como dificultades familiares, bullying y el impacto del uso de dispositivos electrónicos.
La especialista enfatizó la importancia de la familia en la educación emocional de los niños, indicando que"la primera escuela es el hogar". Crear un entorno de diálogo donde los niños puedan expresar sus sentimientos es fundamental para su bienestar. Además, destacó que los modelos a seguir son cruciales, ya que el comportamiento de los adultos influye significativamente en la manera en que los niños manejan sus emociones.
En relación al uso de pantallas, se observó un aumento de la ansiedad entre los más jóvenes, lo que podría estar relacionado con la falta de tolerancia a la espera y a la frustración. Duarte advirtió que los niños tienden a absorber todo lo que los rodea, naturalizando conductas que pueden ser perjudiciales para su desarrollo emocional.
Ante esta situación compleja, se hace necesario que los adultos estén alertas a los cambios en el comportamiento de los niños y adolescentes, brindando espacios seguros para que puedan compartir sus inquietudes. En caso de crisis, es vital tomar en serio el sufrimiento de los jóvenes, escuchar sus preocupaciones y facilitar el acceso a la atención especializada que ofrece el sistema de salud en los Centros de Atención de la región.