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Aumento de cheques rechazados revela crisis en pymes: 125.645 en agosto

El número de cheques rechazados por falta de fondos creció en agosto de 2026, evidenciando la crisis sostenida que enfrentan las pymes en el país. Esta situación, que ya acumula 22 meses de incrementos interanuales, se refleja en una mayor presión sobre el capital de trabajo de las empresas.

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Aumento de cheques rechazados revela crisis en pymes: 125.645 en agosto

En agosto de 2026, se registraron 125.645 cheques rechazados por falta de fondos en Argentina, lo que representa un incremento del 9% en comparación al mismo mes del año anterior. Este número se suma a un crecimiento acumulativo del 54% desde noviembre de 2023. Estas estadísticas provienen de un informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA) y marcan la alarma sobre las dificultades financieras que enfrentan las pequeñas y medianas empresas (pymes), que constituyen un motor crítico de la economía nacional.

El informe de CEPA destaca que el aumento de cheques rechazados es parte de una tendencia alarmante que se ha sostenido durante 22 meses consecutivos. Además, la situación se ha agravado desde el inicio de la gestión del actual gobierno, con un notable aumento del 158% en la cantidad de cheques sin fondos. Este indicador no solo afecta a las empresas que firman los cheques, sino que también impacta en sus proveedores, clientes y entidades financieras, creando una cadena de problemas económicos en un contexto de escaso acceso al crédito.

Los cheques diferidos son cruciales para las pymes, que los utilizan como herramienta para financiar su capital de trabajo. Cuando la cadena de pagos se interrumpe, muchas empresas se ven obligadas a replantear su operatoria diaria. Este fenómeno no es aislado; ya en diciembre de 2025 se había registrado un récord histórico de cheques rechazados, lo que refleja una profunda crisis en el sector.

Una reciente encuesta elaborada por el INDEC también ofrece un panorama desalentador sobre la situación comercial de las empresas. En agosto de 2026, solo el 7,9% de los supermercados y autoservicios mayoristas informaron una situación comercial buena, mientras que el 28,1% consideró que era mala y un 64% la calificó como normal. Esto resultó en un balance negativo en la percepción empresarial, lo que agrava la preocupación por la efectividad del sector.

La baja en la producción industrial también contribuye al escenario complicado: el Índice de Producción Industrial Manufacturero sufrió una caída del 4,9% interanual en julio y un 5% respecto al mes anterior. En conjunto, estos datos sugieren una presión creciente sobre el capital de trabajo de las pymes, cuya salud financiera es fundamental no solo para la sostenibilidad de sus operaciones, sino también para el empleo privado en el país.

Cada cheque rechazado representa una factura impaga, lo que pone de relieve la vulnerabilidad de las pymes, encargadas de una proporción significativa del empleo en Argentina. De no mejorar las condiciones crediticias y el entorno económico, la situación podría empeorar, afectando no solo a las empresas, sino a la economía en su conjunto.

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