Aumento en combustibles: nuevos precios en Neuquén y Bariloche
A partir del 2 de agosto de 2026, se aplicó un incremento en los precios de los combustibles en Bariloche y Neuquén como consecuencia de un decreto del Gobierno. Las modificaciones impactan en el componente impositivo de la nafta y el gasoil, mientras que en Neuquén no se registraron cambios inmediatos.

El pasado 2 de agosto de 2026, entró en vigencia un aumento en los precios de los combustibles en algunas localidades de la Patagonia, en particular en Bariloche, como resultado de un decreto publicado por el Gobierno nacional. Este decreto modifica el régimen de actualización del Impuesto sobre los Combustibles Líquidos (ICL) y del Impuesto al Dióxido de Carbono (IDC).
En Bariloche, las estaciones de servicio YPF ya han ajustado sus precios de nafta y gasoil, aunque los detalles específicos de dichos valores no fueron proporcionados. En cambio, en Neuquén no se registraron variaciones en los precios durante la misma jornada. La decisión del Gobierno también marca una postergación de otras actualizaciones que se habían previsto para 2024, 2025 y el primer trimestre de 2026, las cuales se han diferido en múltiples ocasiones.
Este paquete de medidas implementadas por la gestión de Javier Milei busca hacer frente a la creciente presión impositiva que afectan al sector de los combustibles, un tema sensible para la economía regional, especialmente en áreas donde la movilidad y el transporte son cruciales para la actividad comercial y turística. La Patagonia, caracterizada por su extensa geografía y su marcada dependencia del transporte, se ha visto afectada por los precios fluctuantes en el combustible, lo que repercute en costos de vida y de servicios.
La población y los sectores productivos de la región se encuentran atentos a las decisiones del Gobierno, ya que los precios de los combustibles inciden directamente en el costo de la logística de productos y en el turismo, actividades centrales para la economía patagónica. Además, el contexto nacional de inflación y ajuste fiscal sigue generando incertidumbre y expectativa en los habitantes.
A medida que se aproximan nuevos plazos de actualización, se espera que tanto el Gobierno como las empresas de combustibles clarifiquen detalles sobre futuros precios y ajustes. También se prevé que la reacción de los consumidores y las empresas del sector a estos cambios será fundamental para entender el impacto en el mercado local.
Este ajuste en los precios de los combustibles es un reflejo de la política económica del actual gobierno, que comienza a tomar forma en medio de un escenario económico desafiante, donde la programación de aumentos impositivos es un tema recurrente. Un seguimiento cercano a estos cambios será esencial para evaluar su influencia en la economía patagónica en los próximos meses.