Aumento de dietas para senadores: superarán los $13 millones desde enero
Los senadores nacionales experimentarán un aumento en sus dietas, que los llevará a cobrar más de $13 millones a partir de enero de 2027. Este incremento es parte de un esquema acordado que se implementará de forma escalonada durante los últimos meses de 2026.

Los senadores nacionales verán un aumento en sus dietas a partir de enero de 2027, alcanzando un monto superior a los $13,1 millones brutos por mes. Este incremento, pactado entre las autoridades del Congreso y los gremios legislativos, representa un aumento acumulado del 6,96% que se aplicará de manera escalonada desde septiembre hasta diciembre de 2026. Las subas están distribuidas en porcentajes de 1,9% en septiembre, 1,8% en octubre, 1,6% en noviembre y 1,5% en diciembre.
Las dietas de los senadores son calculadas mediante un sistema que considera 2.500 módulos, a los que se suman 1.000 módulos por gastos de representación y 500 módulos adicionales por desarraigo. Este esquema también incluye una dieta extra para equiparar el aguinaldo. Sin embargo, cabe destacar que la senadora Alicia Kirchner no percibirá dieta, dado que optó por conservar su jubilación como exgobernadora de Santa Cruz.
Este nuevo aumento se da en medio de una debatida decisión tomada en 2024, cuando se aprobó que las dietas de los senadores quedarían ligadas a los aumentos salariales de los trabajadores del Congreso. Por lo tanto, cualquier incremento en los salarios del personal legislativo impacta automáticamente en las dietas de los senadores. Esta decisión ya había suscitado fuertes críticas en el pasado. En 2025, el Congreso decidió frenar un aumento previsto para julio y agosto, congelando las dietas hasta fin de año, lo que fue aprobado de manera unánime por 65 votos.
Retomar el mecanismo de actualización salarial en 2026 ha reavivado el debate en torno a los sueldos de los legisladores, especialmente en un contexto donde el gasto público y las actualizaciones salariales son temas candentes en la discusión política. Un aumento de este tipo en los ingresos de los representantes resulta particularmente sensible al compararse con la realidad económica que enfrenta la población, como la inflación y el costo de vida.
El impacto de esta decisión probablemente generará un nuevo debate entre los legisladores y la ciudadanía, dado el descontento que suele generar el aumento de salarios en contextos de crisis económica. Los ciudadanos estarán atentos a las reacciones de los senadores respecto a este incremento que, a simple vista, puede parecer desmedido en el actual contexto social y económico del país.