Aumento de la violencia narco en Colombia genera alerta internacional
La ONU ha alertado sobre el aumento de la violencia relacionada con el narcotráfico en Colombia, instando a las nuevas autoridades a fortalecer el Acuerdo de Paz de 2016. La inseguridad y el control territorial por parte de grupos armados son preocupaciones clave tras las recientes elecciones.

A medida que Colombia transita hacia un nuevo gobierno bajo la presidencia de Abelardo de la Espriella, la ONU ha emitido un fuerte llamado para revitalizar el Acuerdo de Paz firmado en 2016. Durante una reunión en el Consejo de Seguridad, Miroslav Jenča, jefe de la Misión de Verificación de la ONU en el país, destacó que las regiones más violentas son aquellas donde la implementación del acuerdo ha sido limitada y la presencia del Estado, insuficiente.
El informe presentado por la ONU, que cubre el periodo entre marzo y junio de 2026, indica que la inseguridad se ha convertido en una de las principales preocupaciones de los ciudadanos durante la reciente campaña electoral. A pesar de los esfuerzos por iniciar diálogos con grupos armados, los resultados han sido escasos. Jenča enfatizó que la solución a la violencia no puede basarse únicamente en medidas de seguridad, sino que debe incluir una atención profunda a los problemas de gobernanza, desarrollo y el establecimiento de una mayor presencia del Estado.
Las regiones de Catatumbo y Cauca han sido mencionadas como focos de intenso conflicto, donde grupos armados compiten por el control de rutas y economías ilícitas. En Catatumbo, la violencia ha escalado a nuevas formas de combate, incluyendo el uso de drones. Jenča advirtió sobre la necesidad de que el gobierno cumpla sus compromisos con las comunidades y ofrezca respuestas coordinadas que integren seguridad y desarrollo.
Además de abordar la violencia activa, la ONU ha subrayado la importancia de reincorporar a los excombatientes de las FARC-EP en el proceso de paz. Con más de 11.000 exmiembros en proceso de reintegración, es crucial que se garantice su seguridad y se les brinden oportunidades económicas. Las comunidades afrocolombianas e indígenas han solicitado que el próximo gobierno priorice la implementación del acuerdo dentro de su agenda.
A pesar de los episodios de violencia y polarización política, las recientes elecciones en Colombia se llevaron a cabo de manera pacífica. Sin embargo, Jenča expresó preocupación por el clima político posterior a los comicios, señalando una retórica confrontativa que ha creado tensiones duraderas entre el gobierno saliente y el entrante. Este entorno podría obstaculizar la continuidad en la implementación del Acuerdo de Paz y exacerbar la situación de violencia en el país.