Aumento del alquiler genera conflicto legal en Plottier
Un desacuerdo por un aumento de alquiler en Plottier derivó en un proceso judicial entre dos emprendedoras y los propietarios del local. Tras inspeccionar las pruebas, la jueza dictó a favor de las emprendedoras, reconociendo la existencia de un contrato de alquiler implícito.

Un fuerte incremento en el alquiler generó un conflicto legal en Plottier entre dos emprendedoras y los propietarios de un local comercial que habían estado utilizando para su negocio. Las mujeres, tras invertir en mejoras y acondicionamiento del espacio, enfrentaron disputas con los propietarios que cambiaron las condiciones del acuerdo original.
Las emprendedoras aseguraron haber acordado un alquiler comercial desde el inicio, mientras que los propietarios sostenían que solo se había celebrado un entendimiento para permitir su uso gratuito por un período. El desacuerdo se intensificó cuando el negocio comenzó a crecer y los propietarios intentaron modificar las condiciones económicas, además de negar la existencia del alquiler.
Durante el litigio, la jueza civil María Eliana Reynals examinó la documentación del caso, los testimonios de ambas partes y las interacciones durante la relación comercial. Un aspecto relevante fue el análisis de los pagos realizados por las emprendedoras a la cuenta de uno de los propietarios, lo que fue considerado como prueba de que existía una relación económica, contradictoria con la alegación de uso gratuito.
Además, la jueza observó que los propietarios habían autorizado a una inmobiliaria a alquilar el local, permitieron la entrega de llaves y facilitaron la realización de mejoras y trámites necesarios para operar un negocio. Las inversiones hechas por las emprendedoras para acondicionar el local y obtener habilitaciones confirmaron que había existido un acuerdo de alquiler en la práctica, aunque no formalizado por escrito.
Con esto, la jueza concluyó que había un contrato de alquiler implícito y decidió favor de las emprendedoras, ordenando a los propietarios formalizar el acuerdo. En su resolución, desestimó la posición de los dueños de desconocer el acuerdo anterior, afirmando que el "arrepentimiento unilateral no tiene amparo legal".
Los propietarios decidieron apelar la sentencia, argumentando que no se podía transformar un supuesto uso gratuito en un contrato de alquiler al margen de su voluntad. Este episodio refleja la creciente tensión en el mercado de alquileres comerciales en la región, donde los aumentos en los precios están generando conflictos legales y afectando a pequeños emprendedores locales.