Aumento del IVA en Costa Rica impactaría gravemente a hogares de bajos ingresos
Un análisis indica que un aumento del IVA del 1% al 13% en Costa Rica perjudicaría a los hogares más vulnerables, reduciendo su capacidad de compra significativamente.

Un reciente estudio del Centro Internacional de Política Económica para el Desarrollo Sostenible (Cinpe) revela que incrementar el Impuesto al Valor Agregado (IVA) sobre la Canasta Básica Tributaria (CBT) en Costa Rica del 1% al 13% tendría un impacto considerablemente negativo en los hogares con menores ingresos. Este análisis se da en un contexto donde el gobierno enfrenta una estrecha situación fiscal y evalúa diferentes medidas para aumentar su recaudación.
El informe señala que el potencial recaudatorio del aumento del IVA es significativo, ya que podría elevar los ingresos fiscales de ¢42,065 millones (USD 92.5 millones) a más de ¢546,000 millones (USD 1,202 millones), lo que equivale aproximadamente al 1% del Producto Interno Bruto (PIB) del país. No obstante, advierte que los costos sociales de esta reforma recaerían desproporcionadamente sobre las familias más pobres, quienes destinan una mayor parte de sus ingresos a productos incluidos en la canasta básica.
Las familias en el primer quintil de ingresos, considerados el 20% más pobre de la población, reciben en promedio ¢321,351 al mes (USD 706). Para estas familias, el incremento del impuesto significaría una carga de alrededor del 6.7% de sus ingresos. En contraste, los hogares del segundo quintil, con un ingreso promedio de ¢604,749 (USD 1,329), verían ajustados sus recursos entre el 4% y el 5%. Estos datos son alarmantes, ya que indican que las familias de menores ingresos perderían, en términos de poder adquisitivo, casi un mes completo de capacidad de compra de alimentos al año.
La investigación destaca que el peso de la alimentación en el presupuesto familiar de los hogares más vulnerables es significativo. En el primer quintil, el 44.1% de los ingresos se destina a adquirir productos básicos, mientras que el segundo quintil destina el 28.8%. Ante este panorama, el estudio concluye que, de implementarse el aumento, muchas de estas familias podrían caer por debajo de la línea de pobreza, exacerbando aún más la desigualdad económica.
Adicionalmente, se espera que el aumento del IVA inflija un incremento inmediato del 11.9% en los precios de alimentos esenciales, como arroz, frijoles y carnes, lo que agravaría la situación para los hogares de menores recursos. Asimismo, el estudio evalúa la posibilidad de un "IVA personalizado", que devolvería el impuesto a las familias de bajos ingresos. Sin embargo, el investigador Leiner Vargas señala que existen múltiples obstáculos para su implementación, como deficiencias en los registros sociales y la alta informalidad laboral en el país.
El informe concluye que, bajo las condiciones actuales, la propuesta de aumentar el IVA a la canasta básica debe ser rechazada, y plantea la necesidad de realizar una auditoría independiente de los registros sociales para identificar adecuadamente a las familias vulnerables, así como establecer mecanismos de devolución eficaces.