Aumento en el riesgo país: a 435 puntos pese a mejora de Moody’s
El riesgo país en Argentina subió a 435 puntos básicos, experimentando un incremento significativo después de que Moody’s mejorara su calificación. La reacción del mercado se debe a la anticipación de esta mejora y a factores geopolíticos globales que afectan la confianza de los inversores.

El riesgo país en Argentina alcanzó los 435 puntos básicos, marcando un incremento del 6,10% en la jornada. Esta subida se produjo a pesar de una mejora en la calificación crediticia por parte de Moody’s, que elevó la nota soberana de Caa1 a B3 con perspectiva positiva. Sin embargo, los analistas financieros advierten que este ajuste ya había sido en parte anticipado por los operadores del mercado, quienes habían ajustado sus expectativas tras las calificaciones previas de agencias como Fitch y S&P Global.
El comportamiento del mercado indica que la mejora en la calificación no se tradujo en confianza plena, dado que muchas de las buenas noticias ya estaban incorporadas en los precios de los bonos. Esto llevó a una fase de toma de ganancias, donde los inversores adoptan una postura más cautelosa, optando por esperar nuevas señales antes de comprometerse con inversiones adicionales. En este sentido, Martín Polo, economista jefe de Cohen Aliados Financieros, sostuvo que era imprudente suponer que la simple mejora de calificación resultaría en una baja automática del riesgo país por debajo de los 400 puntos.
Los analistas también señalaron que el ambiente electoral y el desempeño económico con menor dinamismo están influyendo en la percepción del riesgo. La incertidumbre en torno a las elecciones genera un contexto donde los inversores se muestran más reticentes a asumir riesgos significativos en la deuda argentina. Tal situación se complementa con factores externos, como la incertidumbre geopolítica en Medio Oriente y las altas tasas de interés en Estados Unidos, que afectan la demanda por activos de riesgo en mercados emergentes.
La relación con el contexto global es relevante, ya que las tensiones internacionales y el atractivo de rendimientos más altos en bonos norteamericanos están reduciendo el apetito por inversiones en países como Argentina. Esto se traduce en una contención externa que dificulta la posibilidad de una baja sostenida del riesgo país en el corto plazo.
En el marco de esta coyuntura, los operadores del mercado demandan nuevos estímulos macroeconómicos que respalden cualquier avance duradero en la reducción del riesgo país. Con un panorama económico que muestra señales de inestabilidad y un clima electoral complejo, el futuro inmediato del indicador de riesgo sigue siendo incierto.